Una producción sostenible
El cultivo de genciana en las reservas de la biosfera de Lacaiana y Valles de Omaña y Luna y el Parque Natural de Babia y Luna ofrece la posibilidad de un cultivo ecológico y la forma de explotar una planta de forma sostenible, que además está protegida en su hábitat silvestre. Son múltiples las bebidas tipo bitter que se elaboran con genciana en distintos países de Europa. Óscar González habla de «una cultura de genciana» en cada valle y cree que su cultivo puede generar también «actividad turística, como la lavanda en Francia». La genciana se utiliza en la elaboración de cosméticos y se utiliza como antiinflamatorio, antiséptico, para tratar afecciones hepáticas y gástricas, entre otras aplicaciones. Su uso se extiende ya a la veterinaria, en especial a la producción ecológica, apuntó. Además, el León también se puede investigar el cultivo de otras plantas como el té de roca, el escaramujo o la ‘Arnica montana’. El cultivo de la última ya se estudia en Galicia, apuntó.