«El bajo es mío y lo puedo utilizar para lo que yo quiera»
Manuel Louzao asegura que él ha tenido que marcharse de su casa porque «las peleas con mis vecinos no se pueden aguantar más». «Yo tengo un negocio de frutas, estoy continuamente viajando y el garaje de mi casa es el único sitio que tengo para cargar y descargar. Ese bajo es mío y puedo hacer con él lo que quiera». Manuel asegura que las cajas no se colocan, ni un centímetro en la puerta de Fernando Llorente. Él paga el impuesto de ocupación de la vía pública para poder tener los pales y todo aquello con lo que trabaja. Además, el joven dice que hace un tiempo «tuvieron un enfrentamiento fuerte con mi novia, algo por lo que podría haberles denunciado, pero no lo hice por no echarle más leña al fuego». Él tiene un negocio y afirma que «tengo todos los permisos que avalan que lo que estoy haciendo ni es ilegal, ni molesta a nadie».