El plan de reservas pone en evidencia a Folgado
El «Plan provisional de acceso a reservas de carbón y de cierre de instalaciones de producción de la industria del carbón 2002-2005» que presentó el Ministerio de Economía a los sindicatos y la patronal minera el lunes deja patente que el cupo lo fijarán las eléctricas; a pesar de que el secretario de estado de Energía, José Folgado, diga que la última palabra la tiene el Gobierno. En su página dos, ya vincula el carbón a la liberalización del sector eléctrico y aplica como fruto del Protocolo Eléctrico el Plan del carbón (1998-2005). En la página cuatro, como declaración y justificación de intenciones para ajustarse al Reglamento del carbón europeo, añade: «En el 2004 las empresas eléctricas deberán explicitar las centrales que dispondrán de la adecuada depuración de emisiones. Una vez conocido el nicho de mercado para el carbón nacional podrán determinarse mejor las necesidades de suministro. El Reglamento (CE) 1407/2002 posibilita en su artículo 9.8 el no determinar de momento la relación individual de instalaciones productoras de carbón que se cerrarán». En la misma página habla de que la participación del carbón en la planificación energética pasará del 35,9% actual al 15% en el 2011, y dice: «El cumplimiento de esta planificación contribuirá a cumplir los objetivos de emisiones de CO2 fijados en el Protocolo de Kioto». «Una elemental razón de prudencia aconseja contemplar el desarrollo de la planificación indicativa elaborada sobre la generación de electricidad, antes de definir la cantidad de carbón autóctono sobre el que debe mantenerse abierto el acceso», continúa, para añadir: «A finales del 2004 se podría definir con mayor exactitud una política de acceso a recursos basada en un conocimiento más real de la situación energética nacional». El final del documento es concluyente: «Conocidas las necesidades del mercado eléctrico se determinará en su momento y se expondrá a los servicios de la Comisión la distribución de las ayudas y tonelajes a producir».