Las familias lloran a los cinco mineros muertos sin respuestas aún sobre la tragedia de Cerredo
El Principado de Asturias remarca que se investigarán a fondo las causas de la explosión de grisú que mató a Jorge, Iván, Amadeo, Rubén y David, las cinco víctimas mortales que este martes recibieron los respetos de sus vecinos en Villablino y Torre

Familiares y amigos asisten a la capilla ardiente este martes en el polideportivo municipal de Villablino.
El día después del trágico accidente en la mina de Cerredo que se saldó con la vida de cinco mineros leoneses y que ha causado heridas graves a otros cuatro trabajadores todas las incógnitas se ciernen sobre las labores que se estaban realizando en la planta tercera del pozo donde ocurrió la explosión de grisú que provocó la tragedia poco antes de las diez de la mañana del pasado lunes.
Mientras en Villablino y Torre del Bierzo los familiares, amigos y vecinos de Jorge Carro, Rubén Souto Robla, Amadeo Bernabé, Iván Radio y David Álvarez se preparaban para afrontar las duras horas del velatorio, todas las miradas se han dirigido a los responsables políticos asturianos en busca de respuestas sobre lo ocurrido.
En declaraciones a los medios, el presidente del Principado, Adrián Barbón, aseveró que «cuando tiene lugar un accidente de este tipo se analiza todo, absolutamente todo, y ahí la empresa va a ser chequeada de arriba a abajo», en referencia a si la actividad que se realizaba en el interior de la mina se ajustaba a los permisos que la empresa Blue Solving disponía desde el pasado verano. Barbón ha apuntado que la explosión se produjo en el tercer nivel de esta mina del suroccidente asturiano, donde la empresa no tenía permiso para esas labores de investigación y sí para la retirada de materiales de la antigua mina, que estaba prácticamente inactiva desde 2018. Tampoco tenía permiso para la extracción de carbón.
Agentes de la Policía Judicial, técnicos de la Consejería de Industria y la Brigada de Salvamento Minero están inmersos en una investigación que debe avanzar «con el rigor y la seriedad necesaria». A ellos se sumarán esta semana integrantes del equipo especializado en explosiones con base en A Coruña.
La empresa deberá poner sobre la mesa toda la información disponible para «analizar qué era lo que estaba sucediendo, en qué estaban trabajando en concreto y que estuviera dentro de la autorización», explicó Barbón.
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La mina, que hasta la concesión de las licencias a esta empresa llevaba prácticamente sin actividad desde 2018, fue sometida a una inspección rutinaria el 23 de septiembre en la que «no se detecta nada anormal», ha apuntado la consejera de Industria del Principado, Berlarmina Diaz.
«Todo estaba en regla y estaban haciendo los trabajos para los que tenían permisos», ha añadido la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, quien ha apuntado que la explotación permanecerá clausurada. La principal hipótesis que se baraja es que el siniestro se produjo por la presencia de una bolsa de grisú, un gas compuesto principalmente por metano que puede encontrarse en las minas de carbón y que puede provocar explosiones sin previo aviso, al carecer de olor, aunque sí existen detectores y su peligrosidad puede paliarse con sistemas de ventilación. El Principado reúne este jueves a la Comisión Regional de Minería.
En Villablino, el alcalde, Mario Rivas, pidió «estar vigilantes» para que, «de aquí en adelante», en todas las explotaciones que pretenden tener una segunda oportunidad «se garanticen una condiciones de seguridad como las que teníamos anteriormente».
En el velatorio han estado presentes, entre otras autoridades, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen; la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra; el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, la consejera de Transición Ecológica, de Asturias, Belarmina Díaz, el secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez; y el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz.