Sánchez no sortea la ira del Valle de Laciana: “¡Da la cara, que estás escondido!”
El presidente del Gobierno regatea la ira de los vecinos a su llegada merced al dispositivo perfectamente estudiado, pero no puede evitar las muestras de repulsa en el momento de emprender el regreso
Editorial | Sánchez racanea la ayuda y opta por el discurso ideológico

Sánchez, a su llegada a Caboalles.
“ ¡Da la cara que estás escondido, sal del coche, cabrón. Nos tienes abandonados!”. Se había librado de la ira del grupo de curiosos que le esperaban a la llegada, pero a la hora de volver, las 47 personas que se encontraban a dos centenares de metros pertrechados por el importante dispositivo de seguridad montado, no pudieron contenerse y lanzaron toda su ira contra el presidente del Gobierno.
Sánchez creyó haber regateado este domingo las críticas de los vecinos del Valle de Laciana merced al importante operativo de seguridad organizado alrededor de su llegada a Caboalles de Abajo para no ser foco de los ataques de la población ante las dimensiones que están cobrando los diferentes incendios que asolan a la provincia.
Pero el problema no lo tuvo al llegar, fue al volver. Pasadas las 17.30, con una comitiva de vehículos polvorientos y caras de cansancio más fruto del calor que del esfuerzo, la comitiva se encontró con un comité de bienvenida organizado para la despedida.

No todo fueron críticas. “¡¡¡Pedro, estamos contigo!!! “, gritó enfervorizada una de sus adeptas. Para entonces, eran las 17.30 y los firmantes no habían comido, como reseñó tiempo atrás el susodicho.
El presidente llegó por vía aérea a las 15.30 horas precedido por una primera aeronave que realizó diferentes maniobras en el campo de fútbol ‘Paco Potro’, donde le esperaban el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, el delegado del gobierno, Nicanor Sen, el presidente de la Diputación Provincial de León, Gerardo Álvarez, Courel, el secretario autonómico del Partido Socialista, Carlos Martínez, el secretario provincial, Javier Alfonso, Cendón y la procuradora socialista en las Cortes de Castilla y León, Nuria Rubio.
El secretismo presidió toda la mañana las actuaciones en torno a la visita del presidente, que llegó vestido de sport y tuvo ocasión de departir también unos instantes con el alcalde de la localidad de Villablino, Mario Rivas.
Posteriormente, la comitiva se dirigió a Orallo, donde se eligió un punto con perspectiva suficiente como para comprobar el alcance de los incendios. No hubo acceso a medios de comunicación y solamente se permitió el paso a los profesionales del gabinete presidencial.