Los hermanos del acusado de matar a su padre en La Sota de Valderrueda de León piden para él prisión permanente
El presunto parricida, acusado también de provocar lesiones a su hermano, fue detenido días después de los hechos, el 1 de enero de 2024, como autor de un delito de asesinato

El acusado, a su llegada a la Audiencia Provincial.
La Audiencia Provincial de León acoge desde hoy el juicio con jurado popular contra un hombre acusado de matar a su padre tras, presuntamente, propinarle una paliza el 29 de diciembre de 2023 en la localidad de La Sota de Valderrueda. El proceso judicial se prolongará durante tres jornadas y deberá determinar si los hechos constituyen un delito de homicidio o de asesinato con el agravante de parentesco.
El acusado, que tenía 38 años en el momento de los hechos y permanece en prisión provisional desde su detención el 1 de enero de 2024, se enfrenta a una petición de 19 años de prisión por parte de la Fiscalía por un delito de asesinato y otro de lesiones leves. Por su parte, la acusación particular, ejercida por sus cuatro hermanos, solicita la prisión permanente revisable al considerar que actuó con plena intención de acabar con la vida de su progenitor.
Según el escrito de acusación del fiscal, el 29 de diciembre de 2023, sobre las 20.00 horas, el acusado acudió al domicilio familiar tras haber ingerido bebidas alcohólicas, aunque sin merma de sus facultades. Una vez allí, inició una fuerte discusión con su padre, de 76 años, al que empujó, tiró al suelo y golpeó repetidamente, especialmente en la cabeza y los brazos, a pesar de conocer las patologías previas que sufría y que le impedían defenderse —entre ellas, el uso de muletas—.
Durante la agresión, uno de los hermanos del acusado intentó intervenir para frenar la paliza, pero también resultó atacado, sufriendo la rotura del tabique nasal y diversas contusiones. El padre falleció el 2 de enero de 2024, a las 23.55 horas, en el Hospital de León, a consecuencia de las lesiones sufridas.
La acusación particular sostiene que el acusado actuó con premeditación, recordando que llegó en coche a la vivienda familiar, esperó a que su madre y una de sus hermanas abandonaran la casa y atacó a su padre cuando se encontraba solo. Además, destacan que en días previos habría manifestado frases como “ya era hora de que papá deje paso a las nuevas generaciones”. Los hermanos del acusado subrayan la “inusitada violencia y brutalidad” de la agresión, que solo cesó cuando varios vecinos acudieron al lugar para ayudar a reducirle.
La defensa, por su parte, admite la autoría de los golpes, pero sostiene que el acusado actuó con sus facultades mentales alteradas debido a la ingesta de alcohol. Solicita que se le aplique el atenuante por embriaguez y que los hechos se califiquen como homicidio, no asesinato, pidiendo una condena de diez años de prisión.
"Ayuda, que me mata"
Durante su comparecencia, aseguró que estuvo con el acusado aquella tarde "bebiendo varias cervezas" y que en un momento dado el acusado le dijo que "ya era hora de que nuestro padre dejase paso a las nuevas generaciones", algo que, según dijo, le pareció muy mal.
Posteriormente, el testigo salió a la calle a fumar y, según explicó, su hermano aprovechó para irse y dejarle tirado. Consiguió que unos vecinos le llevaran a la casa familiar y, una vez allí, vio que todo estaba a oscuras y la puerta de la cocina cerrada, cuando solía permanecer abierta. Fue entonces cuando, al forzarla y entrar, se dio cuenta de que su padre estaba ensangrentado en el suelo y el acusado golpeándole. Él mismo también resultó agredido.
Señaló también que la relación de la familia con el acusado era distante y que habían discutido en diversas ocasiones por dinero.
La segunda testigo, también hermana del acusado y que vivía con sus padres en la casa familiar, explicó en su declaración que el acusado sabía de la movilidad reducida del padre y que la familia no sabía cuando iba a visitarles porque no solía avisar. También señaló que su hermano, el acusado, le pidió dinero en varias ocasiones, si bien se lo había devuelto. Aseguró también durante el juicio que el trato entre el acusado y su padre era "normal".
El tercer testigo de la primera jornada del juicio fue otra de las hermanas del acusado, quien expuso que supo de lo sucedido cuando su madre la llamó por teléfono para decirle que el padre iba en ambulancia al Hospital de León. Según su relato, su padre le explicó que el acusado le había dado una paliza y que le quería matar. En este sentido, manifestó que su padre le explicó que así se lo dijo el acusado mientras le golpeaba. Explicó también que ella mantenía una relación tensa con el acusado, que este solía ir a la casa familiar por Navidad únicamente. También aseguró que el acusado le dijo por teléfono en una ocasión que el padre ya no estaba bien y que tenía que dejar paso a las nuevas generaciones.