Denuncian que el alcalde de Villablino, Mario Rivas, suplantó la identidad de un vecino para robar fincas
Su mujer realizó un contrato «falso» de compraventa con la fotocopia de su carnet de identidad

Mario Rivas junto a Pedro Sánchez el 17 de agosto pasado en Villablino.
El alcalde de Villablino, Mario Rivas, flamante candidato por León a las Cortes por el PSOE, habría incurrido en un delito de falsedad documental tras falsificar la firma de un vecino de Orallo con el fin, siempre presuntamente, de quedarse con una finca en el paraje de La Lomba. Así lo asegura Antonio Arias Tronco, que avisa de que presentará todas las pruebas en su poder ante la Fiscalía. El ilícito penal habría sido cometido en un contrato privado de compraventa entre la mujer del alcalde, Ana Belén González Álvarez, y Felipe Álvarez Sierra, al que ésta atribuye en el citado documento la propiedad de la parcela 297 del polígono 6. El certificado fue una de las pruebas presentadas por el alcalde y su hermano en la querella contra DIARIO DE LEÓN, Antonio Arias Tronco y Javier Barrenetxea —archivada por la magistrada el pasado mes de noviembre— por las investigaciones sobre las maniobras del alcalde para hacerse con varias fincas en San Miguel publicadas durante 2021, 2022 y 2023.
Arias Tronco defiende que la mujer del edil, secretaria en la notaría de Villablino, o el propio Mario Rivas habrían falsificado la firma y suplantado la identidad de Álvarez Sierra para poner en marcha el proceso de registro de las fincas 297, 300 y 306, que son parte de las propiedades por las que se querelló el político socialista.
En el documento —en el que solo aparece la parcela 297— consta el carnet de identidad de este vecino de Orallo así como su firma, presuntamente falsificada. A esta conclusión se llega después de que el propio Felipe Álvarez Sierra haya asegurado que nunca ha sido propietario de finca alguna de San Miguel y que jamás firmó ningún contrato de compraventa con la mujer del alcalde. Si finalmente se demuestra el delito, el alcalde y su mujer se enfrentarían a penas que oscilan entre los 3 y los 6 años de cárcel, caso de la falsedad documental y de entre 3 meses y tres años de cárcel por suplantación de identidad.
En el Catastro histórico esta parcela constaba como propiedad de los herederos de Domingo Rubio entre los años 1958 y 2000 hasta que en la revisión catastral de 2017 aparecen bajo el epígrafe «Desconocido». Dos años más tarde, el titular es ya Mario Rivas. Pero para llegar a él, se hicieron varios traspasos entre Ana Belén González Álvarez, Rubén Rivas y Mario Rivas. El primero es la venta que supuestamente realiza Álvarez Sierra a beneficio de la primera, venta imposible por cuanto que el otorgante asegura en varias conversaciones que esa finca de la braña de San Miguel nunca fue de su propiedad, extremo que, además, ha sido corroborado por sus familiares.
Sin embargo, en el documento presentado como prueba ante la magistrada consta que la parcela 297 pasa a la mujer del alcalde con un precio de venta de 40 euros. «Le pertenecen a don Felipe Álvarez Sierra el pleno dominio de las fincas descritas con carácter privativo.... Libre de cargas y de gravámenes, libres de arrendamientos y ocupantes, al corriente en el pago de contribuciones e impuestos... No constan inmatriculadas en el registro de la Propiedad. Junto a todo ello aparece el DNI y la firma del vecino de Orallo. Esta compra se produce el 16 de marzo de 2017. El 27 de marzo, se produce la venta de la parcela a Rubén Rivas junto a la 306 y la 300 y menos de un mes después, el 20 de abril de 2017 es ya el alcalde el que paga a su hermano Rubén cien euros por las tres propiedades citadas. Llama la atención que la propia notaria hace constar que, por imposibilidad técnica, no ha podido acceder por vía telemática a los asientos registrales de las fincas descritas y que, por motivos de urgencia, la compareciente ha renunciado expresamente a la información sobre el titular y estado de cargas de las fincas descritas. «Yo, la notario, hago la advertencia expresa al otorgante de que prevalece sobre la manifestación del compareciente, la situación registral existente con anterioridad a la presentación en el Registro de la Propiedad de la copia autorizada o telemática».
Toda esta cadena de transmisiones patrimoniales y la fabricación del documento se hizo, presuntamente, con la única intención de borrar el rastro de una clara usurpación realizada por Mario Rivas y su entorno familiar.
Antonio Arias Tronco subraya además que en el documento de compraventa entre la mujer del alcalde, número 2 por León en las listas del PSOE en las próximas elecciones de Castilla y León, faltan folios, los que se refieren a las otras dos parcelas, las citadas 306 y 300, que en los contratos siguientes aparecen también como de propiedad de Ana Belén González Álvarez. «Todas ellas se le venden a Mario Rivas por cien euros», ironiza el empresario lacianiego, que calcula que el metro cuadrado le ha salido a Rivas por menos de 0,10 euros. «Son una trama montada con el único fin de delinquir», acusa.