Victorino Alonso: «El Principado sí sabía que sacaban carbón de Cerredo»
Afirma que el Gobierno asturiano buscó la manera de que la mina se siguiera explotando
Victorino Alonso compareció por videoconferencia.
El empresario leonés Victorino Alonso, anterior dueño de la mina de Cerredo, ha asegurado este viernes que «la administración sabía perfectamente» que en la explotación de Degaña se estaba sacando carbón, a pesar de no contar con permisos para ello.
El empresario minero ha comparecido por vía telemática ante la comisión parlamentaria que trata de depurar responsabilidades políticas por el accidente del pasado 31 de marzo en la explotación del suroccidente del Principado en el que murieron cinco trabajadores de León, la mayor tragedia en la minería asturiana en los últimos treinta años.
«La administración sabía perfectamente que se estaba sacando carbón y buscó las formas para que pudieran seguir haciéndolo, eso está más claro que el agua. Hasta un niño pequeño lo ve. Otra cosa es que no sé a qué nivel de la administración llega», ha dicho Alonso a preguntas de los grupos parlamentarios.
Victorino Alonso ha considerado «imposible» que un inspector que acuda a esta mina desconociese lo que allí se está haciendo, «salvo que no quiera ir porque si ve eso tenga que pararlo y eso un compromiso y entonces ya no va».
«Lo sabía todo el mundo. Lo sabía el Principado, lo sabía el pueblo y lo sabía el Ayuntamiento», ha insistido sobre la actividad que se estaba desarrollando en la explotación minera.
Ha señalado que cuando estaba en activo los funcionarios de Minas eran «muy escrupulosos» y las inspecciones se realizaban de manera regular, cada dos o tres meses, si bien ha dicho no conocer a los que trabajan ahora porque «los antiguos se han debido de jubilar todos».
«Entonces no pasaban estas cosas y ahora pasan estas cosas. Ustedes sabrán lo que tienen en Minas», ha añadido en relación a esta cuestión.
Alonso ha señalado que, tras una vida entera dedicada a la minería, nunca había oído hablar de un proyecto de investigación complementaria (PIC) y ha considerado que se trata de un «invento» que se hizo para «poder explotar carbón ilegalmente y tener un poco cubierto el contexto».
«Es un invento moderno para engañar al Ministerio, al Instituto de Transición Justa y a todo el mundo», ha insistido tras comentar que el hecho de que Blue Solving quisiera extraer carbón para producir grafito «es imposible» dado el material que existe en esta explotación.
Alonso, que ha cifrado en dos millones de toneladas las reservas que quedan por extraer en Cerredo, ha dicho que no conoce personalmente al dueño de la mina, el empresario Jesús Rodríguez Morán, si bien tiene «referencias» porque le «ha robado desde hace quince años hasta la fecha».
«Se dedica a robar a todo el mundo que pilla, no tiene ningún tipo de formación y compró voluntades a precio de saldo. Era un carbonero no un minero», ha apuntado tras advertir de que el conocido como Chus Mirantes puede denominarse como un «chamicero». En este sentido, ha criticado la falta de medidas de seguridad, a su juicio, de la mina en el momento del siniestro, por lo que un accidente «era cuestión de tiempo». En este punto, ha asegurado que el director facultativo de Blue Solving, José Antonio Fernández Casillas, al que no conoce, «no va a poder dormir en toda su vida» al permitir «negligencias de todo tipo en la seguridad» de la explotación. «Se estipula que en minería tradicional, hay un muerto por cada millón de toneladas. Nosotros teníamos un cuarto de muerto por cada millón y estos señores tienen como 3.500 millones de muertos por cada millón de toneladas», ha recalcado en su intervención. Promining, empresa vinculada Alonso, presentó tras el accidente de marzo una denuncia ante la Fiscalía de Asturias para advertir de que en Cerredo se sacaba carbón.