Colas interminables en las taquillas de San Isidro para sacar el forfait: los usuarios denuncian la falta de previsión
La espera roza las dos horas este sábado

Colas en la estación invernal de San Isidro
Usuarios de la estación de esquí de San Isidro han expresado su malestar este sábado 21 de febrero de 2026 por las largas colas formadas en las taquillas para adquirir el forfait diario.
Varios esquiadores y snowboarders han denunciado esperas que oscilan entre 1 hora y 30 minutos y 1 hora y 45 minutos para poder comprar el pase y acceder a las pistas. La queja principal apunta a una falta de previsión por parte de la gestión de la estación —dependiente de la Diputación de León— y a la posible externalización o insuficiente dimensionamiento del servicio de venta presencial.
La estación promueve desde hace temporadas la compra online de forfaits mediante la recarga de la tarjeta Skipass (con un coste de 2 € por la tarjeta si no se tiene), lo que permite evitar pasar por taquillas y dirigirse directamente a los remontes. Sin embargo, muchos usuarios optan por la compra en el momento, especialmente visitantes ocasionales o quienes no han planificado con antelación, lo que genera saturación en días de buena afluencia y buen estado de la nieve.
En el ecuador de la temporada 2025-2026, San Isidro ha sufrido ya problemas similares con la plataforma de venta online, que permaneció bloqueada o inoperativa durante semanas a finales de enero, obligando a más gente a acudir directamente a las taquillas. Aunque el sistema web parece haber recuperado la normalidad, las colas presenciales siguen siendo un punto negro para muchos aficionados.La estación, que este fin de semana ofrecía varios sectores abiertos (Cebolledo, Riopinos y Requejines) y alrededor de 17 pistas esquiables, registra una alta demanda en fines de semana soleados y con nieve en condiciones óptimas, lo que agrava las esperas si no se refuerza el personal en taquillas o se incentiva más el canal digital.
Muchos usuarios coinciden en redes y grupos de WhatsApp en pedir una mejora urgente en la organización para que San Isidro pueda responder mejor al creciente número de visitantes que buscan una alternativa cercana y económica al esquí en otras cordilleras.