La Junta publica una guía para saber cómo actuar ante la presencia de un oso pardo
La Consejería de Medio Ambiente publica una serie de recomendaciones esenciales para garantizar la convivencia entre humanos y plantígrados en las zonas de montaña

Un ejemplar de oso pardo, por la Cordillera Cantábrica.
La Junta de Castilla y León ha emitido un comunicado oficial con el objetivo de concienciar a la población y a los turistas sobre cómo actuar ante un posible encuentro con el oso pardo. Debido al aumento de la presencia de estos animales en los entornos rurales y de montaña, las autoridades subrayan la importancia de la prevención. Una de las primeras pautas para quienes transitan por el monte es llevar siempre a los perros atados, ya que un can suelto puede provocar una reacción defensiva en el oso y atraerlo involuntariamente hacia su dueño. Asimismo, se recomienda evitar las zonas de vegetación muy cerrada, donde la visibilidad es nula, y se prohíbe terminantemente seguir el rastro o las huellas de un ejemplar por pura curiosidad.
En el caso de que el encuentro sea inevitable y se produzca a corta distancia, la consigna principal es mantener la calma. La Junta advierte que nunca se debe gritar ni salir corriendo, ya que esto podría activar el instinto de persecución del animal. Lo ideal es quedarse quieto y empezar a hablar de forma suave, sin realizar gestos bruscos, para que el oso identifique la presencia humana y pueda alejarse por su propio pie. Es vital no interponerse jamás entre una hembra y su cría, puesto que es la situación de mayor riesgo debido al fuerte instinto maternal de la especie.
Para aquellos que avisten a un oso desde el vehículo, la normativa es clara: se debe reducir la velocidad de inmediato, evitar seguir al animal con el coche y no detenerse para tomar fotografías que puedan interferir en su paso. En cualquier circunstancia de contacto o avistamiento en zonas de riesgo, se debe llamar inmediatamente al 112 de Castilla y León. Este aviso activará de forma automática a los equipos especializados de la Junta, quienes se encargarán de aplicar las medidas necesarias de seguimiento, captura o radiomarcaje si el ejemplar muestra comportamientos habituados a la presencia humana.
Finalmente, la administración autonómica hace un llamamiento especial a los residentes de los núcleos rurales para evitar atraer a los osos hacia las viviendas. Se aconseja retirar la fruta madura o caída de los huertos y proteger las colmenas o cultivos con pastores eléctricos. En cuanto a la gestión de residuos, es fundamental no dejar nunca basura fuera de los contenedores y asegurarse de que estos queden perfectamente cerrados tras su uso. Estas medidas de limpieza son determinantes para evitar que el oso asocie los asentamientos humanos con una fuente de alimento fácil, garantizando así la seguridad de todos los ciudadanos.