Cita centenaria con el ajo en Santa Marina del Rey
El Ayuntamiento se vuelca con el evento estrella del verano, una cita imprescindible para los productores de ajo, que ven en la feria un escaparate único para un producto local que resalta por su calidad

m.r. | león
El verano leonés tiene señaladas en rojo las fechas de algunos acontecimientos imprescindibles y uno de ellos, quizá el más simbólico por su dilatada tradición, es la Feria del Ajo de Santa Marina del Rey, un evento que concita a los vecinos de los pueblos colindantes y de toda la provincia en torno a la excelencia de un producto que tiene su propia esencia en la ribera del Órbigo.
El alcalde de Santa Marina del Rey, Francisco Javier Álvarez, resume en pocas palabras la esencia de la feria, la más antigua de la provincia, y que ve como «una mezcla de tradición, de modernidad, en la que siempre encontraremos un producto que nos sorprenderá». Pese a ser un encuentro centenario, puntal del comercio agroalimentario de la comarca, el Ayuntamiento de Santa Marina del Rey se ha esforzado en ofrecer una nueva perspectiva, un aliciente especial que haga destacar esta feria por encima de todos los demás.
El calendario ya comenzó el pasado fin de semana, con la celebración de la concentración de las peñas y el Ajorock, el evento musical por excelencia, que tuvo lugar el sábado, y el Ajomagic, donde la ilusión se deslizó en las habilidosas manos de los mejores magos. Santa Marina centraliza en el marco de la feria eventos como las jornadas gastronómicas del ajo, con modalidades para todos los gustos, la exposición «Fotografiando el Camino de Santiago», dentro de la serie «Los Pasos del Peregrino», que permanecerá abierta hasta el domingo y su popular Desfile de Carrozas.
«Queda patente el esfuerzo y la ilusión con los que el municipio prepara una nueva edición de la feria del ajo, una celebración que ha sabido conservar su esencia y convertir un producto tan legado a la tierra en un auténtico símbolo de identidad», dijo la diputada de Desarrollo Rural, Irene González, durante la presentación de la feria en el Hotel Colegiata de San Isidoro. Un empeño que se traduce en la ilusión con la que viven los vecinos y visitantes todas las actividades.