La Junta establece nuevos cupos de caza para codorniz y tórtola
La normativa se adapta a las nuevas exigencias de Europa

El objetivo es garantizar la sostenibilidad de las especies.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha sometido a informe la Orden por la que se establecen nuevas medidas de protección para diversas especies cinegéticas durante una reunión de la Comisión de Caza del Consejo Regional de Medio Ambiente, órgano en el que están representadas la Federación de Caza de Castilla y León, las organizaciones de defensa de la naturaleza y las administraciones públicas.
La propuesta responde a las exigencias planteadas por la Comisión Europea para garantizar la conservación de determinadas especies y permitirá mantener la caza de la codorniz y la tórtola europea mediante un sistema de cupos y control de capturas.
En el caso de la codorniz, especie sobre la que se cernía la amenaza de una posible prohibición de caza, como ya ocurrió con la tórtola en 2021, la Orden establece que durante la temporada 2026-2027 solo podrá cazarse durante los días de media veda, es decir, los martes, jueves, sábados y domingos comprendidos entre el 15 de agosto y el 20 de septiembre de 2026. Además, se fija un cupo máximo de 20 ejemplares por cazador y día.
Para facilitar el seguimiento de las capturas y trasladar los datos a la Comisión Europea antes del 15 de octubre, los titulares de los cotos deberán implantar sistemas efectivos de control. Estos podrán realizarse mediante fichas individuales de capturas para cada cazador autorizado o a través de la herramienta telemática Capturcyl, habilitada por la Junta de Castilla y León.
Respecto a la tórtola europea, la nueva normativa autoriza su caza en 682 cotos de la Comunidad, siempre bajo estrictas condiciones de seguimiento. Los cazadores no podrán superar un cupo de seis piezas por jornada y deberán comunicar obligatoriamente las capturas realizadas. Con estas medidas se pretende garantizar que no se rebase el límite de 15.309 ejemplares que ha sido asignado este año a Castilla y León.
La Orden también establece límites de capturas para otras especies migratorias presentes en la Comunidad. Así, se fija un máximo diario de cuatro avefrías comunes, tres agachadizas —computadas de forma conjunta—, tres becadas y dos silbones europeos por cazador. Según la Consejería, estos cupos permitirán asegurar una gestión sostenible de las poblaciones de aves migratorias, especialmente durante los periodos de mayor concentración de ejemplares.
Además, la Junta ha habilitado un nuevo plazo para que los cotos de caza interesados puedan adherirse al mecanismo de gestión adaptativa exigido por la Comisión Europea, una herramienta considerada clave para compatibilizar la actividad cinegética con los objetivos de conservación de las especies.