El espectáculo de la berrea vuelve a llenar de bramidos los montes de Valdavido
Desde el Mirador de los Ciervos

Este enclave es de los más concurridos.
Los primeros bramidos ya se escuchan en los montes de Valdavido. Con la llegada de septiembre, el Mirador de los Ciervos se convierte en uno de los puntos desde los que disfrutar de la berrea, el periodo de celo de los ciervos que cada año anuncia la proximidad del otoño. Al amanecer y, especialmente, al caer la tarde, los machos hacen oír sus potentes berridos mientras compiten por las hembras y marcan su territorio.
El enclave ofrece la posibilidad de contemplar este espectáculo natural en un entorno privilegiado, aunque la observación exige mantener una distancia suficiente con los animales y evitar cualquier comportamiento que pueda alterar su actividad. El silencio resulta fundamental para poder escuchar los bramidos y localizar a los ejemplares sin molestarlos. También se recomienda evitar acercamientos y movimientos innecesarios, especialmente durante los momentos de mayor actividad.
La berrea, que seproduce en otras zonas de montaña, se prolonga durante unas tres o cuatro semanas y alcanza su mayor intensidad a medida que avanza septiembre y comienza el otoño. El descenso de las horas de luz, la bajada de las temperaturas y el aumento de la humedad ambiental son algunos de los factores que favorecen el inicio de este periodo reproductivo.
Durante estas semanas, los machos utilizan sus berridos para marcar territorio y competir por las hembras. A los sonidos se suman las luchas entre ejemplares, en las que las enormes cornamentas se convierten en su principal arma. También es habitual que golpeen los árboles con las cuernas, una de las imágenes más características de esta época.