Los disparatados costes de producción condicionan la nueva campaña de cereal
Los fertilizantes a 600 € la tonelada y el gasóleo a 1,70 obligan a superar los 4.000 kilos por hectárea

Un agricultor prepara la tierra para la sementera en una finca del Órbigo.
La campaña de siembra arranca en Castilla y León con las cuentas cada vez más ajustadas para los agricultores. El presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo, advierte de que el campo se enfrenta a una de las sementeras más costosas de los últimos años, con el fertilizante en torno a los 600 euros por tonelada y el gasóleo agrícola acercándose a 1,70 euros por litro. Con el cereal alrededor de los 220 euros por tonelada, sostiene que una explotación necesita superar los 4.000 kilos por hectárea únicamente para cubrir costes.
La presión llega precisamente en el momento de mayor actividad en las explotaciones. Asaja calcula que las labores de otoño concentran alrededor del 45% del consumo anual de gasóleo agrícola en Castilla y León y que el encarecimiento del combustible supondrá este año al menos 200 millones de euros adicionales para las labores de preparación y siembra en el conjunto de España.
«Nos enfrentamos a la sementera más cara de la historia en Castilla y León», señala Dujo, que considera que los actuales precios de venta del cereal no permiten compensar el incremento de los costes. El presidente regional de Asaja reclama medidas adicionales y cuestiona el alcance de la ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo, que el Gobierno ha prorrogado hasta el 31 de diciembre.
La organización agraria advierte de que esta situación está llevando a los productores a ajustar al máximo sus decisiones de siembra. «Esta campaña sembraremos lo mínimo indispensable para tener los mínimos gastos posibles», apunta Dujo, ante unas perspectivas que condicionan tanto la próxima cosecha como la disponibilidad de cereal para la ganadería.
El problema no se limita al combustible. Asaja señala también el fuerte incremento registrado por los fertilizantes, mientras que los precios percibidos por los agricultores no evolucionan al mismo ritmo. La propia organización calcula que producir una hectárea de cereal de secano ha pasado de 630,75 a 766,93 euros en un año, un aumento de 136 euros por hectárea.
Movilizaciones
Las organizaciones profesionales agrarias mantienen su unidad de acción y sus movilizaciones ante la Unión Europea, el Gobierno y la Junta de Castilla y León para reclamar medidas que permitan reducir el impacto de los costes de producción. Las protestas continuarán durante las próximas semanas y las organizaciones prevén nuevas concentraciones, incluida una movilización ante el Ministerio de Agricultura.
Coag también reclama un paquete de medidas de mayor alcance. Tras su reunión con el ministro Luis Planas, su secretario general, Andrés Góngora, advirtió de que el incremento de los costes puede traducirse en una reducción de la superficie cultivada y reclamó actuaciones específicas para el gasóleo, los fertilizantes y otros insumos.
El Gobierno, por su parte, defiende las medidas adoptadas. Planas ha señalado que el Ejecutivo ha movilizado 1.174 millones de euros para hacer frente al incremento de costes, mientras las organizaciones agrarias consideran que las medidas aprobadas hasta ahora no resuelven el problema de fondo.
La preocupación del sector trasciende a la propia explotación. Dujo advierte de que «si no se siembra, no se produce» y que una reducción de las superficies cultivadas puede aumentar la dependencia de cereal procedente del exterior y repercutir posteriormente sobre la alimentación del ganado y los precios.