Diario de León

Cultura, vivienda y proyectos europeos: la receta de tres municipios de León para fijar población

Los regidores de Gordoncillo y Carrizo de la Ribera y una concejala de Valderas analizan en la mesa redonda Gestión cultural contra la despoblación los retos demográficos del mundo rural. Urbano Seco cree que «una sociedad inculta lo único que genera es detracción económica»; Alfonso Álvarez, que «tras las tradiciones hay personas que crean un sentimiento de identidad», y Patricia Martínez que «la cultura y la gastronomía favorecen el relevo generacional»

La concejala de Valderas, la periodista Ana Gaitero, y los regidores de Gordoncillo y Carrizo.

La concejala de Valderas, la periodista Ana Gaitero, y los regidores de Gordoncillo y Carrizo.RAMIRO

Pilar Infiesta
León

Creado:

Actualizado:

La supervivencia y el desarrollo del medio rural leonés no depende de fórmulas mágicas, sino de planificación a largo plazo, alianzas territoriales y, sobre todo, de un firme compromiso con la identidad cultural. Esta ha sido una de las principales conclusiones de la mesa redonda que ha reunido a los alcaldes de Gordoncillo (Urbano Seco), Carrizo de la Ribera (Alfonso Álvarez) y la concejala de Valderas (Patricia Martínez), en un espacio de debate donde se han abordado las luces y sombras de la lucha contra el despoblamiento.

Los tres coincidieron en que, pese al persistente déficit vegetativo —donde las defunciones superan a los nacimientos—, se percibe un goteo constante de nuevos pobladores que eligen los pueblos leoneses para echar raíces, atraídos por la calidad de vida y un coste de acceso a la vivienda sensiblemente inferior al de las urbes.

El alcalde de Gordoncillo, Urbano Seco, situó la inversión en cultura en el centro del modelo de desarrollo socioeconómico. Recordó que su municipio lleva más de tres décadas trabajando en esta dirección. «Hay que mover la economía, pero tiene que haber compromiso con la cultura. Una sociedad inculta lo único que genera es detracción económica», subrayó el regidor, quien definió la trayectoria de su consistorio como «una radicalidad en positivo» que permitió transformar una antigua fábrica de harinas en un centro cultural comarcal de referencia. 

Para Seco, el éxito en la captación de inversiones pasa de forma ineludible por la profesionalización y la planificación previa. «Para proyectos de interés, hablamos de millones de euros, hay que contar de entrada con personas que sepan trabajar los entresijos de ir a Bruselas. Los proyectos más significativos que hemos desarrollado han venido de allí en un 70%», explicó, haciendo referencia a los más de dos millones de euros captados a través de fondos comunitarios y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).

Asimismo, defendió medidas contundentes para asentarse en el territorio: «Para fijar población joven y preparada tiene que haber una fiscalidad agresiva en positivo con exenciones en la vivienda y en la declaración de la renta. Vivir en el mundo rural es infinitamente más saludable y barato».

«Si hiciéramos un estudio de cuántas personas trabajan en la ciudad y viven en los pueblos, solo con que los funcionarios se quedaran a vivir ruralmente —médicos, docentes, personal municipal— sería un trampolín increíble para los municipios». — Urbano Seco

Por su parte, el alcalde de Carrizo de la Ribera, Alfonso Álvarez, repasó la evolución demográfica de su municipio, destacando que, tras décadas de sangría poblacional desde los años 80, a partir de 2020 se ha logrado invertir la tendencia. Gran parte de este dinamismo responde a la proximidad con focos industriales como el polígono de Villadangos y a la fortaleza de sus raíces patrimoniales y del sector agroalimentario.

«En Carrizo, detrás de cada máscara del antruejo o bajo la vara del pendón hay personas que van a crear un sentimiento de identidad y les hace sentirse parte de algo, de un pueblo», afirmó Álvarez, destacando el valor asociativo e intergeneracional de estas tradiciones.

En cuanto a la captación de inversiones, Álvarez puso como ejemplo el proyecto de la Casa del Lúpulo, respaldado con 200.000 euros del Ministerio del Reto Demográfico y en alianza con la Universidad de León (ULE). «Sabemos que nuestro emblema es el lúpulo; fuimos con un proyecto para hacer un centro de interpretación permanente e investigar mejores variedades y fitosanitarios para nuestros profesionales».

El regidor remarcó además las fortalezas de la comarca del Órbigo: «Hay futuro en Carrizo. Tenemos empleo, servicios básicos desde los cero años, peleamos por una FP y ofrecemos cultura semanalmente. La calidad de vida aquí no tiene nada que envidiar a la capital». E insistió en que «los pilares básicos son el empleo y la vivienda para fijar población. Si además lo acompañamos con una oferta cultural y de ocio constante, se genera un bienestar que frena la despoblación». 

En la misma línea se pronunció la concejala de Valderas, Patricia Martínez, quien remarcó la importancia de mantener una programación cultural ininterrumpida durante todo el año para evitar que los visitantes solo acudan en fechas puntuales. Programas como 'Bajo Tierra', que ofrece piezas de microteatro en bodegas subterráneas privadas cedidas por los vecinos, se han consolidado atrayendo a público de diversas provincias colindantes en colaboración con municipios vecinos como Gordoncillo, Grajal o Toral.

«Tenemos mucha identidad: la gastronomía, las tradiciones... Contamos con el bacalao, el queso, el vino y un gran patrimonio. Todo ese conocimiento, si no se muestra, desaparece; mostrarlo es lo que favorece el relevo generacional», aseveró Martínez.

La valderense hizo especial hincapié en el problema del parque habitacional, señalando que, aunque existe demanda de familias atraídas por los servicios locales, faltan inmuebles listos para habitar: «En Valderas hay casas viejas que se pueden rehabilitar, pero cuestan mucho dinero. Sería muy importante impulsar la vivienda de protección oficial porque hay gente que quiere quedarse a vivir». Opina que «en los pueblos hay calidad de vida más que en ningún sitio porque es cómodo para todo: vas andando al médico o al colegio sin la necesidad constante del coche que exige la ciudad». 

Redes asociativas y visión comarcal

Como conclusión compartida, los tres coincidieron en que el aislamiento no es una opción para los pequeños municipios y defendieron el trabajo en red a través de alianzas comarcales, el respaldo de la Diputación de León y la implicación activa de las asociaciones locales. Proyectos como la rehabilitación del antiguo molino de Valderas, los programas de envejecimiento activo o las iniciativas de acogida infantil demuestran, a juicio de los tres regidores, que el medio rural leonés está preparado para proyectarse al futuro con garantías.

tracking