Una yeguada muy peligrosa
Los vecinos de las localidades de la zona denominada Tierra Seca, perteneciente al Ayuntamiento de Folgoso de la Ribera, están alarmados desde hace ya algunas semanas por la presencia de una manada de 14 cabezas de equino que merodean a sus anchas por los pagos de La Gándara. Los caballos y las yeguas cabalgan libres, invadiendo las tierras de cultivo y algunas veces incluso realizan peligrosas incursiones en la carretera que une la capital del Bierzo Alto, Bembibre, con Folgoso -a la altura de Rozuelo-. Los lugareños comienzan a estar ya un poco hartos de las tropelías de una manada que al principio integraban unas doce cabezas de ganado, pero que se ha ido engrosando con el reciente nacimiento de dos potros en los pasados meses. Los vecinos de Rozuelo son los más molestos con la situación. Denuncian en voz alta, principalmente, el riesgo que supone el hecho de que los caballos crucen la carretera comarcal que une Bembibre con Folgoso, por el Valle. Aunque no es la única pena que tienen que soportar. También lamentan amargamente los daños que ocasionan los caballos en sus tierras de cultivo, principalmente de centeno, que asolan de cuando en vez, pero siempre a primeras horas de la mañana o cuando se apaga la tarde. Los caballos también sienten cierta predilección por los frutales. Desde que se detectaron sus incursiones habituales, los propietarios se han visto obligados a cercar las fincas para evitar la entrada de la manada que, siempre muy unida, rompe las ramas más bajas de los árboles. El grupo caballar, sin embargo, tiene un propietario. A él se han dirigido ya los vecinos más de una vez. Le han reclamado en varias ocasiones que traslade los animales a otra zona, pero siempre ha desoído las demandas de sus convecinos. «Los caballos pasan la época estival en los prados que existen por encima de la localidad de Colinas del Campo de Martín Moro Toledano, pero en invierno los baja para La Gándara y los deja sueltos por aquí... Aunque se acerca a verlos de vez en cuando», comenta uno de los vecinos que se siente damnificado. El mismo que relata como los cuadrúpedos huyen normalmente sólo que escuchan el ruido de algún todoterreno, pero que advierte también que han llegado a adentrarse en la localidad de Villaviciosa de San Miguel, y que se han acercado incluso al Campo Polideportivo de La Dehesa, muy cerca de Bembibre. En algo en lo que coinciden los habitantes de la zona es en que últimamente se han vuelto más peligrosos. «Son dos machos y diez hembras. En la época de celo se vuelven mucho más ariscos, y ahora que tiene dos potrillos en la manada, pueden adentrarse donde quieren porque nadie se arriesga a espantarlos». Para evitar que se puedan producir situaciones de mayor riesgo, incluso para la personas, los lugareños creen que ha llegado el momento de que las autoridades obliguen al propietario a desalojarlos de la zona o tome las medidas oportunas para que desaparezca el problema que origina la presencia de la manada tan cerca de las poblaciones.