En recuerdo y homenaje a Lupi
TODOS LOS SERES humanos nacen igual en dignidades y derechos, y todas las mentes humanas obedecen unas instrucciones y mandatos que vienen de un estado inferior de la conciencia psicológica en la que, debido a lo poco intenso o duradero de las percepciones, no se da cuenta de ellas el sujeto y puede influir así en la conducta del hombre, con lo cual nuestro comportamiento no es otro distinto al indicado por el subconsciente. Sabemos que Lupicinio Herreros González, para nosotros Lupi, era una persona con un nivel más que aceptable de sensatez, serenidad y otras virtudes que no enumero, pero en todo momento demostró, tampoco dudamos que a pesar de su apretado programa siempre falto de tiempo, pero él siempre encontraba un espacio para dedicarlo y favorecer a sus convecinos de Villamuñío, cuyos detalles te agradecemos profundamente y nunca podremos olvidar tus iniciativas. Pero no creas Lupi, que aunque en esa tarde triste del reciente 12 de julio del corriente año, cuando nos llegaba la mala noticia que habías caído al canal (ese no es el final del camino); solamente es el final de una jornada, por ello te suplicamos que no nos olvides y que desde ahí arriba nos ayudes un poco en nuestros problemas, que como tú bien sabes están pendientes de solventar, el más importante y necesario es el del cementerio antiguo de Villamunío donde descansan nuestros antepasados a los que hay que tener muy en cuenta, los cuales siempre nos cuidaron y favorecieron, pero ahora debido a su estado no pueden colaborar para que el mentado cementerio se adecente y se cierre debidamente como en justicia así corresponde.