Daños en las fincas anexas
Aunque la sentencia es clara en lo que a la inexistencia de delitos se refiere, reconoce que «las fincas colindantes -al vertedero- han sufrido un evidente perjuicio que merece ser resarcido a sus propietarios [...] Por ello, procede reservar la acción civil a dichos perjudicados». Flojos argumentos El magistrado estima que Santos José Vega, gerente de Rebisa, empresa acusada sin fundamento de verter residuos no autorizados en la instalación ha sufrido una pena de banquillo , pues «verse sometido a un enjuiciamiento público conlleva unas gravosas consecuencias de crédito personal y social», que, en este caso, pudieron evitarse por lo endeble de la acusación. Búsqueda de soluciones Sobre José Miguel Palazuelo, el juez asegura que no cometió prevaricación medioambiental -concesión de licencias ilegales al vertedero- y añade que «en ningún momento silenció la problemática del vertedero y del embalsamiento de agua contaminada por los residuos, que por otra parte era notoria, sino que trató, en todo momento, de solucionar la misma dentro de sus posibilidades y competencias». Daño al medio Jerónimo Alonso, presidente de la mancomunidad, no estableció el vertedero, que existe hace 25 años, y el que éste «presentase deficiencias [...] no significa sin más que constituyese un perjuicio para el medioambiente».