| Reportaje | Galos en el Camino |
Pedaladas hasta Santiago
Treinta expedicionarios franceses, de 35 a 73 años, recorren más de 1.300 kilómetros en bicicleta para llegar a Compostela

Los ocho participantes posan junto a uno de los quads
El pasado martes una treintena de peregrinos franceses hicieron escala en Sahagún antes de llegar a Santiago de Compostela. El grupo, que está realizando la tercera edición del peregrinaje en bicicleta hacia la capital Jacobea, salió de Le Puy-en Velay el pasado 5 de septiembre y esperan llegar a los pies del apóstol mañana. Esta marcha ha sido organizada por la Federación Cicloturista Francesa, la asociación de educación popular de Haut Verdon y el comité cicloturista Alpes de Hautes. Los treinta ciclistas están supervisados por un equipo de cinco personas que se encargan del mantenimiento de los equipos así como de un estricto control alimentario que la organización ha previsto para todo el trayecto. Las edades de los participantes en esta aventura oscilan entre los 35 y los 73 años. Pretenden realizar un recorrido de más de 1.300 kilómetros, en un itinerario dividido en trece etapas de unos cien cada una. Tras su paso por siete departamentos provinciales franceses y las primeras que atraviesa el Camino Francés a su paso por España, Navarra, La Rioja, Burgos y Palencia, dedicaron a León y provincia tres jornadas. Desde el momento en el que se subieron a la bicicleta han estado acompañados en todo momento por tres vehículos para cubrir las necesidades básicas de los peregrinos, así como responsables de seguridad, intérpretes y medios de comunicación, pendientes en todo momento de los pasos de la excursión. Confiesan que desde su llegada a Roncesvalles, el entorno colorista, cultural y monumental y la naturaleza les ha impresionado sumamente. Han declarado que se sienten muy agradecidos por el buen recibimiento encontrado en todas y cada una de las paradas que han realizado. Además, señalan que la hospitalidad de las gentes de estos lugares, así como el buen humor de todos los peregrinos con los que se han encontrado, ha provocado en ellos una enorme sorpresa porque se han sentido muy bien recibidos allí donde han parado. «Nos ha llamado la atención la abundancia de peregrinos procedentes de todas partes de Europa y del resto de continentes», declara uno de los ciclistas.