OPINIÓN
Las dos caras de un municipio
HACE unos días, más de 200 personas se echaban literalmente a la calle para manifestar su protesta ante el Ayuntamiento de Crémenes contra la llegada del nuevo médico, que tenía como agravante el haber sido rechazado en otra localidades donde había ejercido o había intentado ejercer. Evidentemente, le asiste el derecho de ocupar la plaza que en concurso de interinos le corresponde. La Junta informa que tomará posesión de su cargo de forma administrativa, pero no ejercerá en el consultorio médico de Crémenes, al respetar la sensibilidad de todo un municipio en contra del doctor. Ayer podíamos ver la otra cara de la sanidad popular. La del agradecimiento a once años de dedicación a una médico por parte de sus pacientes, y el intento que se iniciará para que la doctora se mantenga en la plaza y no sea trasladada. Esto es algo que recuerda a ese derecho que uno tiene de elegir facultativo. Pero quizás lo más sorprendente ante estos dos hechos es que en Crémenes la gente ha hecho historia. Ha sido capaz de trasladar sus sentimientos al exterior y ver que cuando se tiene razón es muy dificil que te la quiten si luchas por ella. El pueblo se volvió reivindicativo y a la vez humano, sensible y agradecido a quien ha sabido escucharlo y entenderlo once años en un pequeño consultorio. Habrá quien no comparta ese sentimiento pero es dificil que 200 personas puedan equivocarse a la vez. En el fondo todos somos humanos.