CARTA TE ESCRIBO
Pida, pida, señor Obispo
QUERIDO hermano: No te sulfures por el retraso de la última. La Piñata que en Astorga no es cualquier cosa, y otras ocupaciones personales, dieron al traste con la puntualidad de la que me precio ser defensor. Además de pedirte perdón, te suplico una miaja de paciencia, porque en este caso sé que el cartero sí llamó. Tienes razón en eso de la algarabía que el PP de Astorga está montando de cara a la renovación de la junta local. Los desencuentros que han protagonizado, en estos dos años, la actual junta y el grupo de concejales han sido sonados, con lo cual se está propiciando otra guerra intestina en sus filas, con el consiguiente regodeo de socialistas y un pasmo expectativo de la UPL. Ahora, las trazas van en busca de una posible y abierta confrontación entre Nati y Nieto por hacerse con la presidencia; Nati y los suyos madrugaron para dejar las cosas claras y presentar batalla desde el inicio con la nominación que ya conoces. Por supuesto que, como ocurre con esos premios de cine, la nominación no presupone llevárselo. Dos facciones bien delimitadas; la una en torno a la vieja guardia que ha aventado cuantas querellas han tenido; la otra en torno a Nieto que pisa con firmeza e intenta plantar cara al viejo sistema, asegurando que está obsoleto. Hay que darle tiempo al tiempo y lo que sea sonará, que por ahora es ruido de navajas bien afiladas, por ambas partes. La confrontación entre Natividad Cordero y José Manuel Frade está servida, y ambos se tienen muchas ganas. Y ya era hora, hermano. Por fin la clerecía, en este caso a través de archiveros diocesanos, ha despertado, se ha soliviantado y anda dando vueltas a ver cómo pide papeles, pergaminos y libros que el Estado apañó con malos modales, violencia incluida en algunos casos, allá por el último tercio del XIX. Yo creo que la operación viene más por hacerle la pascua a Zapatero que por el hecho reivindicativo en sí. Las confrontaciones que la Iglesia mantiene con el Gobierno -no con el Estado- son una buena pantalla para, amparándose en los papeles de Salamanca, meter una cuña al ministerio de Cultura que, por otra parte, la ministra Calvo se la estaba buscando. Ahora bien, como dice Nolete, esto va ser el disloque, y si seguimos así el gran dislate. Porque todos vamos a pedir. Por mi parte, recuerda que ya lo hice con el sarcófago ese de Alfonso III, del que en el Obispado astorgano se han olvidado; o tal vez es que en este viaje sólamente van los papeles. Digo que será el disloque porque las comunidades piden al Gobierno central; las provincias iniciarán la petitoria solicitando de las comunidades y del propio Estado que le devuelvan los rosarios; los ayuntamientos no se quedarán atrás y le seguirán las juntas vecinales que tendrán que reclamar a los ayuntamientos, diputaciones, comunidad respectiva y al mismísimo Gobierno central. El desbarajuste está servido y así cada pedanía tendrá su archivo particular y su museo, para lucir los viejos oropeles y las muchas carcomas que antes dejaron anidar. Si así fuere, hermano, en las ciudades van a sobrar muchos espacios, aunque os quede el Musac; en contrapartida se le echaría una mano a la Junta para recuperar población rural y colocaciones para familiares de alcaldes y concejales. En Prada, Fonfría o Labor de Rey tendrían sus respectivos directores y algún subalterno. Curas y sacristanes se agolparán en demanda del patrimonio huido; cada cofradía hará lo propio reclamando a la parroquia el original de sus estatutos, y la imagen de san Isidro será solicitada por la hermandad de labradores. El primer paso lo dio el Obispo Briva con la virgen que devolvió a Carracedo. Que los obispos pidan está bien; y que recen, hermano, que a alguno os hará buena falta.