Una generosidad de oro
La bañezana Fina Luna, de 90 años, recibió ayer la insignia de su ciudad en señal de reconocimiento a su constante colaboración con cofradías, parroquias y entidades

El alcalde, José Miguel Palazuelo, impone la insignia de oro de la ciudad a Fina Luna
La Bañeza celebró ayer el segundo homenaje en dos días a uno de sus vecinos. Si el pasado viernes el arquitecto y escritor Luis Pedro Carnicero recibía la Alubia de Oro de El Adelanto Bañezano por su trayectoria profesional y cultural, ayer era Josefina Andrés, más conocida como Fina Luna, quien era obsequiada con la insignia de oro de su ciudad. La iniciativa, impulsada por el empresario José Castaño, logró la implicación del Ayuntamiento y de buena parte de los vecinos del municipio. La jornada comenzó con una misa en la iglesia de Santa María, y un posterior concierto de la banda municipal en la plaza Mayor. La comitiva hizo un alto en el recital para proceder en el salón de plenos al reconocimiento, que inició el alcalde, José Miguel Palazuelo. El regidor explicó que la corporación acordó por unanimidad en el último pleno que celebró en mayo sumarse al homenaje auspiciado por Castaño. Los portavoces de la APB, el PP y el PSOE, Mauricio Rubio, José Manuel Rodríguez y Luis Pérez, explicaron después los motivos de sus respectivos grupos para participar en el reconocimiento. Así, Rubio consideró bien merecida la distinción y animó a Fina Luna «a que siga demostrando tanto cariño por La Bañeza». Rodríguez, por su parte, calificó a la homenajeada de «un espejo» en el que deben mirarse todos los bañezanos, y añadió: «Todos le debemos algo», antes de destacar «su generosidad y bondad». Finalmente, Rubio ensalzó el hecho de que Luna «siempre ha tenido criterio para ayudar a quien de verdad lo necesitaba, y lo ha hecho calladamente». Por su parte, Castaño estimó, no sin ciertas dosis de humor, que la bañezana en lo sucesivo «puede ser santa Fina, porque ha logrado en vida el milagro de que toda La Bañeza esté unida», en referencia a la unanimidad de la corporación en torno al reconocimiento. Finalmente, Palazuelo consideró «un orgullo para los bañezanos» el tener a Fina Luna de convecina, y destacó de ella «su carácter altruista y generoso», al tiempo que reconoció que «sin Castaño este homenaje no hubiera sido posible». El alcalde impuso a la bañezana la insignia de oro con el escudo de la ciudad antes de continuar con el concierto de la banda, que dio paso a una comida.