Acusan al alcalde pedáneo, Raúl Fernández, de no defender los intereses de la localidad
Casi cien vecinos exigen la dimisión del presidente de la junta vecinal
La propuesta es que le sustituya Diego Colodrón, miembro de la junta, si se lleva a cabo el cese
Cerca de un centenar de vecinos de Puebla de Lillo inician los trámites para llevar a cabo un moción de censura contra el alcalde pedáneo, Raúl Fernández, al que acusan de no defender los intereses del pueblo en el proyecto de actuación y urbanización de Las Fonticas donde la junta vecinal cuenta con una parcela de 2.400 metros cuadrados que ha sido dividida y repartida en tres parcelas de peores condiciones que la original. El primer paso ha sido lanzar al resto de los vecinos un folleto informativo de las actuaciones del presidente de la junta vecinal, al que acusan de defender sus intereses urbanísticos en perjuicio del pueblo. El objetivo es conseguir la mitad más uno de los votos de los vecinos censados y proponer como nuevo presidente al actual vocal Diego Colodrón y como sustituto a Ignacio Liébana. La parcela inicial de la junta vecinal se encuentra en linde con la carretera de Lillo a Cofiñal, es totalmente llana y cuenta con los servicios urbanísticos de agua, luz y acera y con metros suficientes para no tener que ser dividida. La tres nuevas parcelas designada a la junta vecinal están muy alegadas de la carretera y carecen de servicios por lo que con la unidad de actuación urbanística la junta vecinal tendrá que pagar más de 36.000 para contar con unos servicios de los que ya disponía su parcela inicial. Recuerdan los vecinos que «no tiene que pagar lo mismo una parcela llana con servicios que el resto de la urbanización que son cerros y cuestas y que es lo que realmente incrementa los coste de urbanización». Los miembros de la junta vecinal Diego Colodrón e Ignacio Liébana han solicitado la convocatoria de un concejo al presidente para que se informe del proyecto de reparcelación de Las Fonticas, negándose a informar el alcalde pedáneo y a convocar una reunión. Ante toda esta problemática los cerca de un centenar de vecinos presentaron alegaciones al plan urbanístico que fueron desestimadas por la junta de compensación y por el Ayuntamiento de Puebla de Lillo. Lamentan que el alcalde de Puebla de Lillo no se hubiese reunido con los alegantes y por contra convoca un pleno que empieza antes de tiempo donde ni se exponen ni se debaten las alegaciones de los vecinos. «Pretendían hacer un pleno que no se enterase nadie pero no lo consiguieron y al que no citaron a la concejala del PSOE Silvia Fernández, por lo que acordado en ese pleno es nulo según marca la ley y que en su momento impugnaremos», precisan varios de los vecinos de Puebla de Lillo quienes consideran que todo el proceso urbanístico de Las Fonticas está viciado y lleno de intereses particulares en contra del los vecinos y de la junta vecinal de Lillo.