El matrimonio que la cuidaba, estaba de viaje
La presencia de un matrimonio de avanzada edad que hasta hace poco tiempo se ocupaba de las labores de mantenimiento de la instalación durante la noche provocó que inicialmente se encendiera la alarma por entender que la pareja aún estuviera en el interior y hubiera sido víctima de los acontecimientos lamentables que se vivieron. Por fortuna, en cuanto los bomberos accedieron al lugar de los hechos, comprobaron que los daños, aunque muy cuantiosos, solamente eran de carácter material, con lo que se produjo un respiro de satisfacción y los trabajos persistieron en la misma línea, pero ya sin la angustia que se había vivido instantes antes. Es el primer invierno que el matrimonio en cuestión no se encuentra en el interior de la estación a la altura de estas fecha, realizando su cometido de vigilancia. Una casualidad gratificante.