La política se licenció en Biología en la Universidad de León y trabajó cuatro años en Venezuela
La subdelegada del Gobierno en Teruel, nombrada águeda de honor
La bañezana María Victoria Álvarez Sevilla reside en la capital turolense desde 1983
La subdelegada del Gobierno en Teruel, María Victoria Álvarez Sevilla, recibirá la banda de águeda de honor en el transcurso de los actos que la Asociación de Águedas de Santa María celebran en honor de su patrona, según informó ayer este grupo. El título con el que se distingue a la representante del Ejecutivo de Zapatero en Teruel sirve de homenaje y, de esta manera, se otorga a mujeres que destaquen por su profesión o labor social. Así, hace dos años fue la historiadora Margarita Torres la merecedora de esta distinción, por citar un ejemplo. María Victoria Álvarez, según un currículo facilitado por las Águedas de Santa María, estudió en el conocido como colegio de Las Señoritas , de la calle de la Verdura, y, posteriormente, en el instituto de la ciudad. Tras estudiar Biología en León, Álvarez Sevilla se trasladó en 1979 a Venezuela, donde comenzó su labor profesional como responsable de calidad de una fábrica de derivados marinos. En 1983, regresa a España y se incorpora a la plantilla de profesorado de la Escuela de Magisterio de Teruel. A partir de entonces, despliega una importante actividad docente, tanto en la ciudad citada como en la Universidad de Zaragoza, que complementa con otras actividades, como la presidencia de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Colegios Públicos de Aragón en Teruel o la dirección de proyectos de investigación didáctica del Gobierno de Aragón, por citar algunas. En el 2003, se presentó en las listas del PSOE al Ayuntamiento de Teruel, donde se responsabilizó de la Concejalía de Educación hasta su nombramiento como subdelegada del Gobierno en mayo del 2004. Otra personalidad María Victoria Álvarez compartirá protagonismo con Fina Luna, águeda de honor de la Cofradía Penitencial de las Águedas de La Bañeza, que el pasado 5 de junio recibió la insignia de oro de la ciudad por su colaboración desinteresada con cofradías, asociaciones y otras entidades de la ciudad.