La calle se divide en la defensa del mítico edificio y sobre su futuro
La calle se convierte en un hervidero de comentarios estos días en Veguellina. Desde los más escépticos, que desde el barrio de La Estación, donde se asientan los restos de la azucarera, creen que al final, el edificio terminará por los suelos y el solar será pasto de cualquier otra actividad, incluída la especulación urbanística para la construcción de viviendas, hasta quienes confían en las promesas que se han recibido en los últimos tiempos, y estiman que hay salida para la vieja compañía del azucar. «No hay nada que hacer, esto acabará como todo» sostienen los más negativos. «Si el Ayuntamiento nos está diciendo que no lo van a permitir, no creo que luego vayan a dar marcha atrás, sería ilegal, y además, aquí estamos para defender lo nuestro». Con todo, ya han aparecido iniciativas y hoy se presentará en la Junta un escrito solicitando que se impida esta actuación.