CRÓNICAS PÉSICAS
Otro San Roque más
COMO CADA VEZ que llegan las fiestas mayores del valle, al menos eso deberían de ser, es obligación por mi parte el escribir algo acerca de las mismas. Llevo un porrón de años haciéndolo y así seguirá siendo, y como siempre, diré lo que pienso, aunque peque de excesiva dureza. Vaya por delante que mi crítica nunca va dirigida hacía aquellas personas que, de manera desinteresada, colaboran y ayudan para que las fiestas, buenas o malas, existan. Mis críticas van para aquellos responsables políticos, sean del partido que sean, porque a la vista está que ni estando el PSOE, ni estando IU, ni ahora con el PP, se tiene la mínima previsión de hacer las cosas con el tiempo necesario para que todo salga bien. De esta manera, ayer el programa de fiestas seguía en la imprenta, a dos días del comienzo de las mismas. A esto se llama falta de previsión, ¿o no? Año tras año, he criticado la falta de imaginación por parte de la concejalía responsable de las fiestas, y más aún hoy cuando el Ayuntamiento se encuentra en clara bancarrota, y el usar la misma debería de servir al menos para aliviarlo de gastos, pero parece ser que aquello de la imaginación al poder nunca pasó se ser una pintada callejera. Debo de reconocer, no obstante, que existen algunas novedades dentro del (aún inexistente en papel) programa de festejos. Así la exhibición a cargo de la Guardia Civil, el concurso hípico, el encuentro de corales, el trial-cars, el que la prueba de karts sea puntuable para el campeonato de Castilla y León, el llevar el concierto celta a Carrasconte (aunque falte Tsuniegu), la ofrenda de pendones a la Virgen, el torneo de balonmano, así lo son. Igualmente son novedad las justas medievales, pero me niego a señalarlas como tal, pues imagino serán una imitación a otras muchas que se celebran en cualquier villa, y que puestas de moda hace pocos años están invadiendo los pueblos como hongos en otoño, aún sin tener nada medieval que honrar. El pregón corre a cargo del futbolista lacianiego Valdo, cosa que nos alegra porque servirá para hermanar a los lacianiegos de toda la vida con aquellos que lo son tanto como el que más, aunque sus ancestros sean de allende los mares, y que han de llevar el nombre de Laciana a lo más alto. Las actuaciones musicales la verdad, no son nada del otro mundo, con unos grupos de rock corrientes, unas orquestas dentro de las posibilidades presupuestarias, y estrellas como Bustamante y Merche, lejos de lo solicitado en la encuesta de la web lacianiega que pedían El Canto del Loco, La Fuga, Sabina y Melendi, en este orden. Y hablando de webs, la oficial del Ayuntamiento pasa también de informar acerca de las fiestas. Falta de previsión por un lado, con los programas en la imprenta, falta de previsión por otro... No entendemos que teniendo tanto personal en el Ayuntamiento, no utilicen a alguien para estas cuestiones y lo dejen todo a medias. O habrán empezado ya la anunciada huelga para los días 14, 17 y 18, que también son ganas de marear la perdiz, pues son ganas de poner trabas al gobierno municipal (bueno o malo), porque ¿díganme si con esta huelga fastidiarán a alguien más que al sufrido ciudadano? Como casi siempre... Pero si política es la citada huelga, más lo es la negativa por parte de algún sindicato a organizar el tradicional concurso de entibadores, que tras diecinueve años celebrándose, este año sí se lleva a cabo lo es gracias a las gracias. En Laciana, y no me cansaré de repetirlo, se continúa actuando con las viejas mañas al estilo de los Fernández : yo ciego, para que el otro no vea... Pero volvamos al programa y su falta de imaginación y a la continua improvisación de los responsables municipales. En cualquier organización, se comienza al día siguiente del final de las fiestas a organizar las del año siguiente. Pero claro, aquí vivimos la precariedad de estar de prestado, pues a saber qué grupo organizará las del 2007. Por eso como todos los años terminaremos pidiendo: ¡la imaginación al poder! Que así sea...