Un lavado de imagen
El caño de Velilla de la Reina presenta desde el pasado mes de julio una nueva imagen. Su tradicional aspecto, regio por el cemento con el que estaba construido, ha dado un giro radical. Ahora, cantos rodados rodean el pilón al que los vecinos van a por el agua para beber. Una farola preside la zona y el interior ha sido pintado de azul piscina, mientras que el exterior es de color crema. La torre de la que sale el caño también ha sido forrada con canto de piedra que da un aspecto diferente al pilón de toda la vida.