Como en la casa de uno...
Los residentes reciben la apertura del centro cívico social como una posibilidad para ejercer en el mismo una gran variedad de actividades que hasta ahora se realizaban desperdigadas

Francisco Álvarez, Amparo Valcarce y José Miguel Cordón son recibidos por los vecinos en el centro
Un gran número de vecinos de Hospital de Órbigo se arremolinaron ayer junto a las puertas del centro cívico social «Felicísimo González del Campillo» para dar la bienvenida a las autoridades que se encargaron de inaugurar unas instalaciones demandadas en repetidas ocasiones. A partir de ahora los habitantes de la localidad «se sentirán como en casa», en palabras del alcalde, José Miguel Cordón, cuando asistan a cualquier tipo de actividad, que hasta la fecha se realizaba desperdigada por distintos locales. El edificio consta de dos aulas, una dedicada a ocio y otra a cursos, reuniones y lectura, una oficina y aseos. Está previsto que para dentro de un año entren en funcionamiento nuevas dependencias que ampliarán el abanico de posibilidades de ocio a los vecinos. En el acto de ayer se contó también con la presencia del hijo de la persona que da nombre al edificio, Felicísimo como su padre, quien no pudo reprimir la emoción, que contagió al alcalde. González del Campillo siempre estuvo muy ligado al pueblo, donde fue director de la Escuela de la Fundación Sierra-Pambley entre 1896 y 1919 y puso en marcha el sindicato campesino La Fuerza de la Unión y la Sociedad Recreativa de Jóvenes.