Redonda como la tierra
ES LA PELOTA, el esférico, la bola que loca rueda en el césped acuciada por el impulso de unas botas impelidas por los músculos llenos de adrenalina y de coraje que mueven a culto. Pero no al culto de ninguna ¿gran figura? de las que se envanece y/o envilece en el deporte que más euros derrocha. Sólo quiero cocinar una cazuela con la Escuela de Fútbol del Ayuntamiento de Villarejo de Órbigo o lo que es lo mismo con «Veguellina CF». Esta escuela de Veguellina CF, si merece una ovación con mucho respeto y cariño. En ella se involucran alrededor de ciento cincuenta personas entre alumnos, delegados, monitores y personas pertenecientes a la Directiva y demás. Es una cifra preciosa de la cual se puede destacar que son alrededor de 120 los futbolistas que desde los siete años hasta los treinta y dos le dan a la pelota comprendidos en: dos equipos de benjamines, un equipo alevín, un equipo infantil, un equipo cadete, un equipo juvenil y un equipo aficionado. La Cazuela de Manuela: «Albóndigas a la entrega» Ingredientes: Niños, muchachos y jóvenes que llenan los equipos con su entrega y su sacrificio/ Directiva «Veguellina CF»/ Todas las personas que con su tesón y fuerza apoyan a todos los equipos. Preparación: En esta primera receta dedicada a «Veguellina CF», vamos a colocar el cariño y la dedicación con que los miembros de la directiva, los entrenadores, monitores y delegados sostienen la ilusión y el buen ocio de todos los futbolistas en maceración durante los meses que dura la liga. A su vez echamos a todos los jugadores el puñado de sal necesario para que tengan el brío suficiente y la paciencia de ir a entrenar con ganas y con la sabiduría necesaria para darse cuenta de que están haciendo una labor muy positiva para sí mismos porque se están educando en el compañerismo y en la forma de utilizar su ocio parar darse cuenta del sacrificio que cuesta estar en forma, no solo en forma muscular, sino en forma mental para saber pertenecer a un equipo donde eres uno más y no una figura insustituible. Hay que recalcar que tanto la directiva como los técnicos quieren que toda la importancia sea del equipo y que se destituya del pensamiento de todo deportista, la horrorosa figura de esos grandes nombres que endiosan negativamente al individuo.