CARTA TE ESCRIBO
De pasión y gloria
QUERIDO hermano: De Pasión hemos andado para entrar hoy en la semana de Gloria que se dice de Pascua Florida. Bien fríos se presentaron los días iniciales con esa luna llena que dejó heladas en abundancia y rica limonada, que eso de matar judíos aunque no sea políticamente correcto nadie lo desprecia. No por ello se enfriaron los ánimos con procesiones concurridas aunque a uno, quizás sea por aquello de los años, se le antoja que en estas tierras sobran algunas cosas. Por ejemplo esos bailes andalusís de los pasos, o esos almirantes trompeteros; cuadran escasamente con la sobriedad leonesa de nuestro carácter que, a veces, se hace cazurro. Claro que dice Nolete «no hay mal que cien años dure» y que en pasando éstos las aguas volverán por donde solían; y si no pregúntale al Ebro. De pasión han sido estas semanas cuaresmales para los dos partidos mayoritarios en la ciudad. Cuando te escribo ésta, el PSOE ha dado el paso al frente y mañana, lunes de pascuilla, cuando las roscas mejor saben, se voceará el candidato. Entre procesiones y limonada no me he preocupado de las averiguaciones si por fin Juanjo lanzó las chapas -cuando leas esto ya será de dominio público-. Todos los síntomas dan caras; de modo que si la almohada, esta noche, no cambia, enfilará sus 28 años en la Casona; que la legislatura se presenta golosa con obras en marcha y proyectos mil. De sus acompañantes, que algunos se avanzarán mañana, habrá abundantes cambios; alguna salida inesperada, nuevas caras y hasta se habla de cierta repesca que puede ser posible; Juanjo estaría encantado con hacerla. No hay más conjeturas. Niña Isabel, la Doña, anda tan atareada con su segundo puesto municipal y primero provincial que nos tiene en vilo; a los aspirantes sobre la parrilla de san Lorenzo, que alguno va salir churruscado como chuletón de buey añejo; ya lo avisó en su día, así que no es traidora; que Astorga sería una decisión personal, la suya. Lo está cumpliendo a rajatabla, de manera que todos andan de puntillas, como sobre ascuas de la tal parrilla. Una vez dilucidado el enigma socialista, se desvelará el popular; se dice que en esta misma semana de Pascua. Para todos ellos, hermano, seguirá la pasión hasta el 27 de mayo. Ese día, mejor dicho esa noche, unos estarán en el Tabor, arrastrados al cielo por carros de fuego como el profeta; será su gloria; otros, en cambio iniciarán el ascenso al Gólgota de la oposición y tendrán por delante cuatro años para fustigar a los excelsos. Y queda lo de la Diputación, el diputado comarcal, que en el PSOE parece claro, sólo parece; en el PP se inician movimientos, habrá navajeos, puñaladas traperas y alguna que otra cimitarra buscará cabezas. Y al final de la semana, querido, nos llegará santo Toribio en San Justo, el excelso patrono con estreno de subida empedrada al Crucero, guapo el paseo; mientras en Astorga, después de tantos vaivenes como ha sufrido el pobre santo por fijarle fecha, se tornó a su día tradicional, al lunes de la octava de Pascua que secularmente tenía fijado. Espero que esa sensatez persista, y dejen de andar con él de zarandillo, como si de un pobre zascandil se tratara. Que aquello de sacudir las zapatillas en el alto de San Justo, me temo que estaba a punto de repetirlo visto el trajín al que sometían su festividad. Ah, se me olvidaba; este fin de semana los astorganos viajaremos a Moisac, la bella ciudad francesa de las uvas; queremos ver los brotes de sus viñedos y celebrar el décimo aniversario de aquel hermanamiento entre ambas poblaciones. Adieu, mon cheri.