Aquellos pastores de la tierra
La fiesta de la trashumancia de Prioro recuerda lo que fue una forma de vida

La fiesta de la trashumancia volvió a reunir en Prioro a cientos de personas de toda la comarca que pudieron disfrutar de los distintos actos que para este día puso en marcha el Ayuntamiento. Así, pues, se inició con el concurso de perros mastines para dar paso a la inauguración de la feria artesanal situada dentro de una carpa. Los amantes de la lucha leonesa pudieron ver la práctica de este deporte con una competición de base de los equipos provinciales. Pero la fiesta de la trashumancia se caracteriza por el recibimiento del rebaño procedente de Extremadura que hace su entrada en Prioro como paso previo a su traslado a las montes de Picos de Europa donde pasan el verano. Los problemas son cada vez mayores para que el rebaño transite por la cañadas reales lo que, unido a los trámites necesarios para disponer de las cartas de desplazamiento de los animales ha llevado en los últimos años a que se haga una representación de la llegada de las ovejas con rebaños de ganaderos de Prioro. Así el alcalde, Francisco José Escanciano y el presidente del grupo de acción local de Riaño, Tomás de la Sierra, se encargaron de hacer el recibimiento del rebaño de Julián Álvarez que dirigía el tío Jesusín con sus más de 90 año. La fiesta siguió con la degustación de la comida típica pastoril en los restaurantes de Prioro, la rosca y los bailes tradicionales.