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La unión hace La Cañamona
Casi cuatrocientas personas se reunieron en el salón de actos de la localidad para celebrar una comida de hermandad en el día en que Matanza de los Oteros despide sus fiestas

Las patatas con carne es el plato tradicional de esta jornada de encuentro
No eran las 8.30 de la mañana de ayer cuando los primeros vecinos de Matanza de los Oteros se disponían a pelar las patatas que más tarde, acompañadas de carne, iban a degustar todos en una comida de hermandad que reuniría a unas cuatrocientas personas para celebrar el último día festivo de La Cañamona. Durante toda la mañana, se sucedieron los preparativos de esta comida, por parte de alrededor de medio centenar de personas de la localidad, que al son de la dulzaina y tamboril trabajaban sin descanso para el disfrute del buen paladar de vecinos y simpatizantes de La Cañamona. Esta comida de hermandad es el colofón de cinco días de fiestas. vividas en armonía y convivencia, en las que destaca la alta participación de los habitantes de Matanza en todos los actos festivos que rodean a unas fiestas sustentadas en la tradición que impone la cofradía de la Virgen del Rosario. Costumbres y tradiciones que se vienen sucediendo desde el año 1595, cuando la cofradía instauró entre sus órdenes la festividad del primer domingo de octubre y una serie de actos que deberían acompañar a la festividad, como el reparto de avellanas en casa del mayordomo, que se han convertido en el emblema de Matanza. En el encuentro gastronómico estuvieron presentes, además del alcalde, Marcelo Alonso, y la corporación municipal, autoridades provinciales como el vicepresidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, el portavoz del grupo socialista en la institución provincial, Demetrio Alfonso, y los diputados Luis Rodríguez Aller y Joaquín Llamas, entre varios alcaldes de la zona. La jornada de ayer se completó con un pasacalles por la mañana y un baile nocturno que despidió a La Cañamona hasta el año que viene.