Una fiesta de carácter popular
La cofradía de San Antonio Abad honró ayer a su titular con la tradicional procesión por las calles del barrio y la bendición de las mascotas para pedir su protección durante el año

Las mascotas y sus dueños en un momento de la bendición
La cofradía de San Antonio Abad, que radica en la parroquia de Puerta de Rey de Astorga, cumplió ayer con la tradición de rendir culto a su patrón, el santo al que se le atribuyen poderes de protección sobre los animales. Puntuales como un reloj, los hermanos sacaron a la calle la procesión que abrían la cruz y el estandarte, y que cerraban las autoridades municipales y representaciones de la cofradías de Semana Santa y de la junta profomento de esta fiesta. Cuatro cofrades de san Antonio Abad pujaban la pequeña talla del patrón, adornada en esta ocasión con flores blancas. Bajo el tañir de las campanas y el estallido de los cohetes que anunciaban el inicio del desfile en todo el barrio, la comitiva, acompañada de música de tamboril, flauta y castañuelas, empezó su recorrido por las calles. No faltaron numerosos vecinos de Puerta de Rey que desafiaron a la niebla y al frío de la tarde para acompañar al patrón en su peregrinar. Una vez el cortejo procesional regresó a las puertas de la iglesia, los músicos entonaron los acordes del Himno Nacional mientras los vecinos entraban en el templo. Antes de la misa el párroco Francisco Centeno cumplió con el trámite de bendecir a las mascotas presentes y solicitar de ese modo a san Antonio Abad que las protegiera de todo mal durante los próximos doce meses. Esta iniciativa fue instaurada hace unos años a petición de la cofradía, y cada año aumenta el número de animales domésticos cuyos dueños acuden a rogar la intercesión del patrón. Ayer fueron sobre todo perros, pero también algún gato -uno de ellos protegido del frío en el interior de una bolsa de tela por la que asomaba su cabeza- los que recibieron la bendita protección. Algunos de ellos, incluso, habían participado junto a sus propietarios en la procesión previa. Finalizado este acto tuvo lugar la misa concelebrada en la parroquia, a cuyo término la cofradía de San Antonio Abad cumplió con la tradición de la rifa del cerdo por el clásico sistema de ruletas. La hermandad puso a la venta unas tres mil papeletas, y regaló quinientas a los cofrades. Desde hace unos años, los hermanos de san Antonio Abad dejaron de sortear el cerdo que antaño alimentaban los vecinos para sustituir este premio por el resultado de la transformación de la carne de tan singular animal. En esta ocasión, la hermandad rifó dos jamones de ocho kilogramos de peso, dos lomos, diez kilos de chorizo y seis botillos. Cada una de las rifas, que los hermanos distribuyeron al precio de 0,50 euros por papeleta, tenía dos números que duplicaban las posibilidades del aspirante a hacerse con el premio. Finalmente, el jugoso lote irá a parar al poseedor de la papeleta con el número 2.066, que los hermanos de la cofradía anunciaron megáfono en mano, tras proceder al sorteo, mientras el grupo de músicos amenizaba el momento con canciones tradicionales. La jornada finalizó con el habitual vino español durante el cual los cofrades, vecinos y autoridades tuvieron oportunidad de compartir unos minutos de hermandad degustando embutido, pastas y refrescos, en torno a una de las fiestas de las que tienen lugar en Astorga que aún conserva más sabor popular, y que había comenzado el sábado con el encendido de la hoguera tras la misa vespertina. No es raro ver a numerosos ciudadanos que residen en el barrio de Puerta de Rey que, fieles a la tradición, repiten año tras año y acompañan al patrón de los animales en la procesión y la misa.