Reportaje | Larry

Matanza incruenta en Posada

El Ayuntamiento declinó sacrificar un cerdo en público, lo que motivó alguna protesta que acalló la exquisita parrillada popular que ofreció a los asistentes

Las jornadas de la matanza se transformaron ayer en una comida popular.

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León

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Las jornadas de la matanza tradicional congregaron ayer a cerca de doscientas personas en una comida popular, celebrada ayer en Posada de Valdeón, donde se degustaron los productos del cerdo a la parrilla. Morcilla, jijas, chuletas, panceta-¦ todos los asistentes pudieron degustar las diversas variedades culinarias de tan exquisito animal, tras pasar por las brasas.

El ambiente festivo estuvo presente desde la parva, a base de orujo y galletas, si bien fueron muchos los madrugadores que, a partir de las once y como estaba anunciado, preguntaron dónde se mataba el gocho, sin encontrar respuesta satisfactoria, ya que no hubo matanza como tal. El Ayuntamiento de Posada, organizador del evento, excusó la ausencia de matanza con motivo de respetar la normativa vigente, que al parecer no permite la muerte en público del animal, pero tampoco se descuartizó ni hubo presencia física de cerdo alguno, sino que el evento se limitó a una exitosa comida popular a base de carne y derivados porcinos de matados y sala de despiece.

Hubo quien protestó porque venía armado de cámara de vídeo o de fotos y hubo quien justificó la ausencia de matanza, pero las discusiones fueron acallándose a medida que, entre el humo y el olor, las parrillas comenzaron a hacer sonar el crepitar de la grasa bajo las brasas.

El comedor bajo carpa dispuesto por el Ayuntamiento en la bolera de Posada en previsión de que el tiempo no acompañase, se quedó pequeño y muchos fueron los comensales que buscaron acomodo en el entorno de la bolera, saltando de conversación en conversación y de tajada en tajada.

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Como viene siendo habitual en todas las comidas populares que se realizan en Valdeón a lo largo del año, el queso de Valdeón y la torta dulce local, acompañados de una excelente queimada, pusieron el toque de distinción a la hora de los postres.