Diario de León
León

Creado:

Actualizado:

A veces, la historia la improvisan los hombres. Historia hará hoy, otra vez, el Dulce Nombre. La harán sus hombres. A la fuerza. No hay ritual ni protocolo escrito para lo que ha sucedido. Ni en esta cofradía ni en ninguna de la Semana Santa de León. Ni en los 400 años del Dulce Nombre ni en los cinco siglos de Pasión en la ciudad. Así que, por primera vez en la historia, la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno sacará hoy a la calle la procesión de Los Pasos sin tener abad. Estará en el recuerdo, para siempre, Carlos Rueda, el hombre del consenso, de la unión, del sosiego. El que no pudo ser.

No es que no hayan tenido gobierno los del Dulce, ni guía. De ello se ha encargado la Junta de Seises. Retrocedió el tiempo un año y quien por ley de vida debería haber sido viceabad volvió a tomar la vara, no para gobernar sino para representar. Así fue como Fernando Salguero se colocó de nuevo el emblema de abad.

Mirarán la Cielo hoy los papones de Jesús. No sólo en busca de un claro que permita poner en la calle la procesión de procesiones. Mirarán al Cielo en recuerdo. En nombre de un hombre, la Junta de Seises y un abad que no tenía que volver a ser, en el lugar de un hombre una cofradía en pleno, en nombre de Rueda los papones de Jesús, los hemanos del Dulce, sacarán al Nazareno de Santa Nonia a las siete y media en punto de la mañana, si el cielo lo permite.

El ritual no escrito, el no previsto, el que nadie quiso jamás, el que ninguno imaginó nunca empezará de madrugada. Cuando la Ronda del Dulce Nombre ronde al cielo. Cuando haya despertado a las autoridades, tambor destemplado, toque de corneta, golpe de esquila y ancestral letanía —«¡Levantaos hermanitos de Jesús, que ya es hora!»— no tendrá abad al que dejar en casa. Así que el último toque de Ronda de autoridades, antes de que empiece la Ronda popular, la que recorre toda la noche la ciudad avisándola, se habrá hecho por primera vez en Santa Nonia, ante el Nazareno, con quien dicen que está Rueda y su recuerdo.

En Santa Nonia, ante el Nazareno, recibirá a la Ronda la Junta de Seises y, a su lado, la familia de Carlos Rueda. No habrá más toques de Ronda, ni siquiera en la casa del viceabad, como es norma. No han querido Fernando Salguero ni Pepe Alija. Sólo el Nazareno y la presencia de Carlos Rueda.

De mañana, cuando todo esté preparado y la marea de los negros haya tomado Santa Noria y sus alrededores, llegará la Ronda escoltando a Alejandro y Miguel, los hijos de Rueda, y a Paz, su viuda. Y a su lado, quien hace las veces de abad. Bajo el dintel de la capilla esperará la Junta de Seises. Ellos y miles de hermanos sacarán juntos Los Pasos. Con permiso del cielo.

El mismo que tendrá que conceder a las Siete Palabras para celebrar la procesión de su 50 aniversario, para ver en la calle la belleza extrema del Cristo de los Balderas, sus impresionantes pasos y el eco de un sermón que en San Marcelo habrá hecho costumbre y palabra.

Y si el cielo no se funde en agua, Angustias sacará el Santo Entierro, la solemne y oficial procesión que la antiquísima y reverenciada cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad. Y dejará, pues es obligación, que la Corporación puje 150 metros, en la calle del Cid, el paso de la Virgen de la Soledad. Lo hará por primera vez un hombre elegido alcalde, Emilio Gutiérrez. Lo hará, en año par, con Angustias, tal como manda la Concordia de 1830. Lo hará, tal como manda la tradición, en el paso de la Señora.

tracking