La Redención cierra el curso

MARCIANO pérez
Tienen encanto (a su manera) los años en los que la lluvia obliga a celebrar intramuros el Vía Crucis de La Redención. Pero a fe de decir verdad, el esplendor que le da al acto poder desarrollarlo en la Plaza del Grano, supera con creces la otra opción. La Redención se va mañana a Oviedo, para cumplir con el Nazareno de la capital del Principado. Y se despide ya por este año. Con buen sabor de boca.