Recogimiento en la procesión del silencio

ana f. barredo
Ponferrada contenía ayer el aliento por la lluvia en la salida de la Procesión del Silencio. El año pasado ya recorrió de noche las calles, pero con una ruta alternativa a la de ediciones precedentes precisamente por el agua. Con todo, el recogimiento de la multitud de cofrades y personas que se acercaron a la céntrica iglesia de San Pedro mostraron su religiosidad.
Este año era una celebración especial, dado que la Cofradía de Jesús Nazareno del Silencio, que es la que organiza este evento, cumplía 75 años. El paso de Jesús Nazareno del Silencio enmudeció la ciudad escoltado por los nazarenos ataviados con túnica blanca y el morado de la esperanza. La obra es del artista valenciano Enrique Bellido, esculpida en 1944. Esta procesión es una de las más arraigadas en la tradición ancestral ponferradina.