Una lanza por la leche de montaña
La Junta amplía la ayudas para compensar las dificultades de recogida de leche en montaña al eliminar las restricciones que dejaban fuera a algunas granjas

Granja de leche en la montaña leonesa, en una imagen de archivo
La Junta de Castilla y León ampliará las ayudas para compensar las dificultades de recogida de leche en zonas de montaña al eliminar las restricciones que dejaban fuera a determinadas explotaciones, por su volumen de producción o por su cercanía a los centros de recogida, en beneficio de las ganaderías de vacuno, ovino y caprino ubicadas en estos territorios.
La modificación de las bases reguladoras de estas subvenciones, publicada este jueves en el BOCyL, responde a las demandas planteadas por las organizaciones representativas del sector lácteo, y busca garantizar el apoyo a todos los productores situados en municipios de montaña, independientemente de su tamaño o de la distancia a la industria compradora.
Hasta ahora, la normativa contemplaba exclusiones para las recogidas procedentes de explotaciones que superaban determinados volúmenes de producción y para aquellas ubicadas a menos de diez kilómetros del centro lácteo o del domicilio del primer comprador.
Según recoge la orden, estas limitaciones podían impedir que algunos ganaderos de montaña accedieran a las ayudas pese a afrontar las dificultades estructurales derivadas de su localización.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental considera que la eliminación de estos requisitos permitirá mantener el respaldo a la actividad láctea en áreas especialmente condicionadas por la dispersión geográfica, los mayores costes logísticos y los problemas de transporte asociados a la montaña.
El objetivo es el de favorecer la viabilidad económica de las explotaciones, asegurar la continuidad de la recogida de leche y contribuir a la cohesión social y económica de estas zonas rurales. La orden modifica las bases reguladoras aprobadas el pasado abril para las ayudas de mínimos dirigidas a compensar los sobrecostes de recogida de leche de vaca, oveja y cabra en municipios de montaña de Castilla y León.
Además de eliminar las exclusiones, la norma mantiene un sistema de puntuación que prima a las cooperativas y sociedades agrarias de transformación que realizan la recogida, así como a las rutas de mayor kilometraje.
De este modo, las solicitudes seguirán obteniendo más puntos cuanto mayor sea la distancia entre la explotación y el centro lácteo más próximo, alcanzando la máxima valoración en trayectos superiores a cien kilómetros.
La modificación también simplifica la documentación exigida a los solicitantes al eliminar del anexo de productores la columna relativa a los datos de los contratos de recogida.
Castilla y León concentra una parte relevante de la producción nacional de leche de vaca y es líder en leche de oveja, con una importante presencia de explotaciones en áreas de montaña de provincias como León, Palencia, Burgos, Soria, Salamanca, Ávila o Zamora, donde los costes de transporte constituyen uno de los principales condicionantes para la rentabilidad del sector. La nueva regulación entró en vigor este viernes.