MANUEL VILAS. ESCRITOR
«Narro el inconsciente colectivo de nuestro tiempo»
España , tu anterior novela, fue recibida con entusiasmo entre los lectores y la prensa, y también entre otros escritores. ¿Qué búsquedas literarias nuevas nos presentas ahora en Aire Nuestro ?
-”Intento transformar la complejidad de la realidad de nuestro presente histórico en estrategias narrativas complejas. Por ejemplo, cuando narro el regreso de Elvis Presley a la vida. Es como si quisiera hacer real un sueño de miles de fans de Elvis Presley a lo largo de estos últimos cuarenta años. Es decir: narro el inconsciente colectivo de nuestro tiempo. Pero también narro las complejas circunstancias económicas latinoamericanas. Me interesa mucho Latinoamérica y su laberinto económico y cultural. Por ejemplo: narro el regreso de Pablo Neruda, convertido en un nuevo líder libertario.
-”¿Por qué te vales de una estructura de canal de televisión para organizar los distintos episodios narrados en la novela?
-”Porque la Televisión cambió el mundo y el sentido de la realidad. Si Hegel hubiera visto una televisión hubiera tenido que rehacer toda su filosofía. Si Marx hubiera salido por la tele el marxismo hubiera sido más eficaz y convincente. Todavía no estamos capacitados para saber lo que la Televisión inoculó en nuestras sociedades. La Televisión nos puso delante de los ojos la injusticia global y no hemos sabido hacer casi nada al respecto. La Televisión nos hizo cómplices.
-”Tu obra es variada en cuanto a géneros. ¿Te sientes más poeta, cuentista, ensayista o novelista?
-”Me siento narrador. Necesito narrar. Si no narro, me muero. Lo que pasa es que narro en cualquier género. Narro hasta cuando escribo en la prensa. Por supuesto, mi poesía es narrativa. Narrar es lo único que me interesa. No se puede hacer otra cosa que narrar. Narrar para mí es una actitud moral. Narrar el Mal. Hay muchos capítulos de Aire Nuestro en que el protagonista es el Mal, como el dedicado a la vida de ultratumba de un coche: un Seat 850. Bolaño también narró el Mal de última generación. El Mal no existe. El Mal es la injusticia económica del Tercer Mundo, por ejemplo. El Mal se puede narrar desde la teología, y queda muy bien en lo literario, pero su contenido es esencialmente político.
1397058884 Aire Nuestro nos ofrece una vasta cantidad de personajes, la gran mayoría reales. ¿Existe algún punto en donde todos ellos converjan? ¿Qué tienen en común?
-”Me di cuenta de que la mayoría de los grandes personajes del siglo XX eran más interesantes que cualquier personaje de ficción que pueda inventarse hoy. La complejidad de la realidad devoró la inocencia de la ficción. Existiendo Elvis Presley, John Lennon o el Che Guevara, para qué inventar a nadie. En el siglo XVII sí tenía sentido soñar un Hamlet o un Don Quijote, y en el siglo XIX inventar una Anna Karenina, pero en 2010 todo ha cambiado. Hay complejidades nuevas, yo intento acercarme a esa nueva complejidad de la relación entre ficción y realidad.
-”¿Suscribes la premisa que estableces en tu novela de que el único tiempo posible es el tiempo sin límites? ¿Cuáles son -“si los hay- los límites que planteas con tu literatura?
-”Nos acabarán resucitando a todos. Mi novela usa la ciencia ficción porque ésta me permite iluminar mejor nuestra época. La tecnología ha abierto la puerta más terrible de la historia. Me acuerdo ahora mismo de Julio Verne. Lo que va a venir en las próximas décadas va a ser espectacular. Gente viviendo 140 años, por ejemplo, gente acumulando conocimiento, gente que ya no trabajará. El pasado tiene la misma estructura filosófica que el futuro y esa estructura es la de la ficción.
-”Hay personajes en Aire Nuestro que parecen ser extras en la vida de celebridades como Johnny Cash o Elvis Presley. ¿Quiénes son los protagonistas en esta historia?
-”Los reyes del Pop y del Rock son las nuevas santidades del mundo. Es normal que un escritor español hable de santos, de la santidad. Los santos, esos son los protagonistas. En ese sentido, Aire Nuestro puede leerse como un libro de vidas de santos. La música Pop ha sido la forma más espiritual de celebrar el mundo que encontró la clase media occidental, por eso me interesa el Pop. Elvis Presley es como san Pablo. Lo llego a decir en la novela, pero lo digo desde la literatura, desde el arte de narrar.
-”En múltiples oportunidades deslizas también críticas a la política española y a la monarquía. ¿Por qué?
-”Para mí la monarquía española es un desafío literario. Pienso a menudo en Juan Carlos I. Me interesa la monarquía en la misma medida en que me interesa Cervantes. Reside en la monarquía el enigma final de la identidad española. La monarquía es como una novela de misterio. Lo que pasa es que yo hablo de la monarquía a la manera del siglo XXI, que es una manera distinta, y eso puede resultar llamativo. Por ejemplo, me encanta ver a Juan Carlos I vestido de Capitán General de Todos los Ejércitos. Hay una fiesta misteriosa en eso. Exploro, eso es todo. Investigo literariamente esos planos de la Historia. Me gustaría esquiar con Juan Carlos I. Yo esquío mejor que él, y no es broma. No es ninguna broma: soy un gran esquiador. Podría enseñarle algunos trucos. En una recepción del Premio Cervantes le dije al Rey que tenía que mejorar la flexión de rodillas y le pregunté por la marca de sus esquís. La marca es importante.
-”Un personaje de tu novela es un escritor compulsivo cuyas palabras repercuten en la realidad. ¿Existe alguna responsabilidad -“hacia los lectores, hacia la sociedad, hacia la cultura- de parte tuya como escritor, como narrador?
-”Yo creo que si los escritores no influimos más en la sociedad es por culpa de los propios escritores, tal vez por cierta cobardía. Creo que la literatura debe hacer algo más que entretener; al menos, históricamente, la literatura ha sido inteligencia y conocimiento e incluso acción. La inteligencia crítica es el ingrediente básico de la literatura. Lo que pasa es que ya nadie desea la inmortalidad literaria sino el éxito inmediato. La literatura es un bien a largo plazo. Las inversiones a largo plazo son para sociedades pacientes. Y la inmortalidad es una reliquia romántica, un mechón de pelo de santa.
-”¿Qué te hizo ser escritor?
-”Tenía que hacer algo. La vida es acción. No sabía cantar ni tocar la guitarra. Por tanto, no podía formar una banda de rock. Decidí escribir. Hay que hacer algo. Lo que sea.
-”¿Hasta qué punto el personaje intelectual que es el propio Vilas está creado a modo de parodia?
-”El personaje Vilas en mi novela es un deseo de empatía con el mundo. Vilas, más que un personaje, es un estado de solidaridad carnal con la realidad de las cosas. Es una postura panteísta. Soy un panteísta. También es una forma de entender la solidaridad desde un plano estrictamente literario. Me derramo sobre las cosas. Es amor a todo. Lo que pasa es que es un amor que tiene un fondo humorístico. De ahí ese aire de parodia.