Diario de León

MARTA DEL RIEGO ANTA. NOVELISTA

«El amor es una cosallena de remiendos»

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ALFONSO GARCÍA

E sta es su primera novela. Cuénteme de dónde nació la idea de escribir la historia de esta reportera de televisión, Lina Babia, tan irónica y divertida. ¿Se siente cómoda en la novela?

-”La idea nació un día de repente, fue como un fogonazo, el fantasma de Lina Babia prácticamente se me apareció. ¡Qué miedo! (risas). La verdad es que me costó escribir esta primera novela. Yo ya había escrito un libro de relatos y otro de poesía, que están por ahí, sin publicar, en alguna carpeta de mi ordenador. Pero una novela me imponía respeto. Y Lina Babia estaba allí, hurgando en mi cerebro. Así que tracé una especie de esquema a lápiz -”me encanta usar el lapicero, su olor a bosque, el color del trazo-”,

que borré y reescribí mil veces según iba avanzando en la historia. ¡Tardé casi dos años! En ese tiempo cambié de trabajo y nació Vanity Fair , la revista de la que soy redactora jefe. Y eso fue un estrés tremendo y un parón para la novela. Ahora aprendí la lección y me entusiasma contar una historia larga y cambiar y retocar, imaginar, me siento como la consejera delegada de una multinacional, la jefa de mi mundo.

-”Cultiva también, que sepa, la poesía, con frecuencia en recitales. ¿Qué le atrae de la poesía y la narrativa como géneros?

-”Son dos universos distintos. Uno, la poesía, está hecho de estrellas fugaces y deslumbrantes; el otro, la novela, es una larga Vía Láctea construida con minuciosidad de ingeniero. De hecho mientras trabajaba la novela fui incapaz de escribir un solo verso. Qué curioso, fue como si la estructura de mi cerebro se hubiera reorganizado adaptándose a otro ritmo.

-”¿Detrás del ejercicio del periodismo hay siempre un escritor en potencia?

-”Ja, ja, eso dicen. Pero tengo mis dudas. Lo que hay siempre es alguien con ganas de contar una historia. Ahora bien, el periodismo que hacemos en España es a veces demasiado básico, se limita a dar una información, y yo creo que con la inmediatez de la televisión o de Internet ese periodismo tan pegado a la actualidad ya no tiene sentido. Hay que ir más allá, poner el foco en un aspecto de la realidad, describir escenas, interpretar objetivamente como hace el periodismo anglosajón, que es mucho más literario.

-”¿Qué es Sólo los tontos creen en el amor ?

-”Es una novela contada desde las tripas. Está escrita en primera persona, y su protagonista, Lina Babia, tiene una voz interior muy, pero que muy políticamente incorrecta. Cuenta todo lo que pasa por su cabeza y ¡le pasan muchas cosas! Algunas absurdas, otras desternillantes y otras, breves reflexiones sobre el amor, el éxito o los hombres.

-”La protagonista es una periodista treintañera ¿Hay algo de autobiográfico en la novela?

-”Siempre hay algo de autobiográfico en la obra de un escritor ¡a no ser que seas Borges! Sobre todo cuando es una primera novela, en la que tiras de lo que tienes más a mano: tus vivencias. Pero eso no quiere decir que los personajes existan de verdad, sino que he tomado rasgos de unos y de otros, historias que me han sucedido y que me he inventado, lo he metido todo en una batidora y ha salido el mundo de Lina Babia. Ella es de un pueblo de León, obviamente inspirado en el mío, La Bañeza, y vive en Madrid; y en esa dicotomía, como me sucedió a mí al principio, le cuesta encontrar su identidad. Yo ya lo he superado y tengo claro que soy leonesa, aunque adoro Madrid, una ciudad que me da un vitalidad increíble y también me hace correr de un lado a otro con la lengua fuera (risas), pero que me ha acogido con los brazos abiertos. El mismo nombre de Lina Babia es un homenaje a los valles de Babia y Laciana, lugares mágicos para mí que conozco bien porque en la infancia y adolescencia mi padre nos llevaba a menudo de excursión por allí cuando tenía un cargo en la Confederación Hidrográfica del Duero. Por cierto, en la novela sale también un periódico titulado La Voz Leonesa ...

-”Siempre quiso ver y conocer mundo. De hecho ha residido varios años fuera de España. ¿En qué medida este hecho le ha ayudado a buscar escenarios para la acción?

-”Creo que vivir en el extranjero te da un punto de vista muy especial sobre tu país, tu tierra y tu propia vida. Es como si salieras de ti mismo y te contemplaras desde fuera, desde un lugar muy alto. Estuve un año en Londres y luego, como no me apetecía volver a España, me fui a Berlín. Era un momento de transición en mi vida, había terminado la carrera y los trabajos que me ofrecían no me interesaban lo más mínimo. Londres es una ciudad dura, hay que abrirse paso a codazos, pero está llena de energía y creatividad. Berlín, por el contrario, es más tranquila, te abres paso más lentamente y la vida es una corriente subterránea que tienes que ir excavando poco a poco. Me fascinó. En la novela sale Berlín de refilón. También otros lugares que he visitado porque me encanta viajar y por mi trabajo: Atenas, Jerusalén, Chipre, Malta...

-”Conoce bien los entresijos de la televisión y la moda. ¿Qué tipo de personajes puede encontrarse uno en estos ambientes?

-”Variados, como le dirías al quiosquero que te va echando golosinas en una bolsita: algunos picantes, otros demasiado salados, otros explosivos, muchos no son lo que parecen y otros quieren parecer mucho más de lo que son. Lo que siempre es cierto es que hay pocos que se puedan clasificar de aburridos. Por lo menos para mí, que lo miro todo con ojos de contador de historias. Quizá si siempre viviera inmersa en ese mundo, el de la moda me refiero, acabaría aburrida, pero como lo toco tangencialmente y desde fuera, lo encuentro muy interesante. Es todo como un enorme decorado, los desfiles, su público (celebridades y periodistas estrella), la ropa, la belleza andrógina de las modelos... Y también es cierto que si no te lo tomas en serio puede ser tan surrealista... los atuendos rozando lo ridículo, los aspavientos y las conversaciones de la gente... Vamos, una fuente inagotable de escenas. Y la tele tiene también ese punto falso y de cartón piedra que la hace atractiva para un escritor.

-”¿Por qué sólo los tontos creen en el amor?

-”Todos los lectores se harán esa misma pregunta. El título es una ironía. Es un interrogante que se plantea Lina a sí misma. Lina que es la anti heroína: caótica, impulsiva, a veces naif, insegura. Pero más lista de lo que parece. Capaz de sobrevivir a las trampas que le pone la vida. En el fondo eso nos sucede a muchos: nos minusvaloramos, pero al final, no sabemos cómo, salimos adelante. Y eso es válido para el amor: creemos en un amor romántico y perfecto. Error, ¡no existe ese amor! El amor, como dice Lina, es una cosa llena de remiendos.

-”Para acabar, una pregunta que no puede faltar. A pesar de que parece no tener prisa para alcanzar metas literarias, ¿en qué está trabajando ahora? ¿Qué sueños literarios tiene?

-”¿No tengo prisa?, ¿eso parece? No sé. Ya desde niña, cuando me daba esos empachos a leer hasta que me dolía el cuello, sabía que quería ser escritora. Pero antes necesitaba vivir: viajar, enamorarme, desenamorarme, volverme a enamorar (risas). Quizá por eso parece que no tengo prisa, pero sí la tengo. Lo que pasa es que quiero hacerlo bien. Y sobre todo, no quiero abandonar mi trabajo de periodista. Disfruto llegando a la redacción cada mañana sin saber lo que va a deparar el día (a veces, cataclismos y catástrofes: un reportaje no llega, las fotos de otro salieron mal...). Eso alimenta tanto mi cuenta corriente -”¡importante!-”, como mi espíritu y me nutre de historias. También me deja menos tiempo, por eso escribo despacio. Pero ya tengo a medias una nueva novela que nada tiene que ver con ésta. Excepto por la ambientación: también se centra en un pueblo, mi pueblo. Es la historia de dos hermanas mellizas, una especie de thriller... ¡Veremos en qué termina!

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