Un libro de viajes irrepetible
Corazón de roble. Viaje por
el Duero desde Urbión
a Oporto
Ernesto Escapa. Junta de Castilla y León. Consejería de Castilla y Turismo, Valladolid, 2008. 360 pp.
NICOLÁS MIÑAMBRES
Sólo ciertos recovecos del mundo editorial y de los organismos oficiales puedan acaso explicar el desajuste cronológico entre la fecha de edición de la presente obra y su aparición pública. Con todo, merecía la esperar para disfrutar de la edición monumental de esta entrega literaria del escritor leonés Ernesto Escapa. Obra monumental por el lujo de su edición, pero sobre todo por su contenido. De irrepetible ha quedado calificada en el epígrafe que precede a estas líneas y el calificativo carece de ribetes hiperbólicos. Es impensable que, vistas las veredas por las que discurre la literatura actual, pueda surgir una obra de esta dimensión, tanto en cuanto a las páginas que incluye como al tratamiento de la realidad que refleja.
Son diversas las dificultades que entraña la elaboración de Corazón de roble. Tal vez los mil kilómetros del recorrido fluvial sean el obstáculo menor si se compara con la riqueza humana que esconde la cuenca de Duero, recogida por Ernesto Escapa con amenidad y detalle en las páginas. Es posible que el origen de esta magna obra se halle en esa experiencia viajera, reposada y reflexiva, que a lo largo de años se ha transformado en docenas de artículos periodísticos y crónicas de viaje. Es una experiencia sólo posible gracias al esfuerzo de un constante caminar, dirigido por una mirada de sensibilidad privilegiada y un sustrato de erudición histórica y literaria apabullante. Dentro del paisaje del Duero, ciudades, villas, pueblos humildes, restos arqueológicos, ruinas anónimas-¦ sirven de soporte espacial para descubrir la intrahistoria. Se trata en muchos casos de seguir el modelo de la mirada de don Miguel de Unamuno, a quien, como a Antonio Machado, Ernesto Escapa rinde un apasionado homenaje en estas páginas. Tal vez, dentro de esta mirada el ser humano represente la mejor aportación, contemplado desde la visión diacrónica y la personal. Si el autor recupera prodigiosos y pintorescos sucesos del pasado a través una consistente bibliografía, a la vez rescata la peculiaridad de ciertos personajes con los que se topa en su caminar. Mirada atenta y consulta erudita son sus coordenadas esenciales, en un esfuerzo cultural aliviado por las docenas de citas literarias, especialmente citas poéticas.
Esta mirada, enriquecida por esos aspectos viajeros del Romanticismo y los hombres del 98 hasta escritores actuales, se han nutrido de la esencia de estos paisajes y de los seres, cada vez más escasos, que los habitan. No falta el reflejo literario de las tierras portuguesas, sorprendentes en el cuidado que sus hombres les dedican y en la historia que atesoran.
El resultado es una obra modélica, en la que se palpa un estilo jugoso, de gran riqueza léxica, con un reconfortante y gozoso sabor de lo arcaico en muchos pasajes, en consonancia con la realidad que las páginas evocan. Ni siquiera está ausente el guiño a los lectores eruditos, palpable en esa «Bibliografía básica», de cuyo calificativo se desprende un cierto aroma de ironía.