MERCEDES CASTRO. NOVELISTA
«Me puede el afán de contar historias»
S u primera novela, Y punto. , tuvo una excelente acogida entre los lectores y la crítica. ¿Cómo se enfrenta un autor a una segunda novela?
-”Tranquila, porque me he esforzado por escribirla sin bajar un ápice el nivel de exigencia que me impuse con Y punto. , mi primera novela, y, por otra parte, absolutamente atemorizada respecto a su reciente publicación. Creía que se trataba de un mito, pero he comprobado en mis propias carnes que esa leyenda que habla de la presión que supone la aparición de la segunda obra (novela, película, disco-¦) es completamente cierta.
-”Intriga psicológica, humor negro, cuento de hadas envenenado, novela contemporánea, ficción gastronómica,-¦ Estos son algunos de los elementos que componen Mantis . ¿Cómo la definiría?
-”Como un thriller psicológico con muchos elementos de novelas góticas clásicas, con su toque de amor y misterio, como Rebeca o El doctor Jekyll y míster Hyde y, también, de las más modernas, y me refiero a El silencio de los corderos o algunas obras de Brett Easton Ellis o Jim Thompson, por ejemplo. Creo que Mantis tiene un punto de humor negro y contestatario, un toque de sátira o crítica social que hace que sea, en el fondo, la crónica del devenir de muchos monstruos modernos. En ella, o al menos eso he intentado, hay muchos más lobos de lo que parece a simple vista.
-”La protagonista de su primera novela es una heroína y la de Mantis una villana. ¿Cree que en el fondo hay mucha diferencia entre ambas?
-”No, creo que son dos caras de una misma moneda y que, si las miramos con detenimiento, ni Clara es tan heroína ni Teresa tan villana como aparentan. De hecho, sostengo que, en el fondo, las dos no son más que mujeres actuales y reales cuyos actos y sentimientos obedecen al influjo y la presión del mundo en el que viven y el trato de quienes las rodean.
-”Llaman la atención las numerosas alusiones a los cuentos clásicos en la novela. ¿Por qué? ¿Le han servido de inspiración?
-”Siempre me ha fascinado la literatura infantil y juvenil tanto clásica como actual. Por otra parte, las referencias a los cuentos en Mantis tienen relación con la importancia que se da en ellos a la cocina, algo que, a su vez, no es más que una consecuencia del papel al que se veían relegadas las doncellas y princesas, que no tenían más salida para prosperar o realizarse que bordar o cocinar porque les estaba prohibido pensar o blandir una espada. En este sentido, Teresa es una heredera de estas heroínas que usaban como medio las cacerolas porque eran las únicas armas que tenían a su alcance, aunque he de añadir que hay un juego implícito entre los roles de los personajes de los cuentos clásicos y los reinterpreto para subvertirlos e, incluso, burlarme.
-”La novela tiene el mundo de la «alta cocina» como escenario. ¿Por qué?
-”Es un universo de creación y apariencias, como el del cine y la música o la literatura. Me interesa por lo que tiene de complejo y contradictorio: la libertad y el ingenio de los cocineros (o músicos, cineastas, escritores-¦) frente a las necesidades del negocio; las apariencias y el poder de la crítica o el marketing que consiguen que una obra mala (o una mala receta, o una pésima película-¦) se vuelva buena de cara al público; lo neurótico del carácter de los creadores frente a lo pragmático y a veces odioso de los gestores que les rodean-¦ En suma: todo un campo de ideas para narrar una buena historia con intrigas, juegos de poder y seducción, conflictos y drama-¦
1397058884 Mantis juega todo el tiempo con la ambigüedad de tomar por reales o ficticios los actos y pensamientos de la protagonista. El lector siente toda la sensualidad de los aromas y sabores de sus creaciones y, al tiempo, la intensidad de sus dilemas. ¿Podría llegar a ser dulce la venganza?
-”Lo que más me interesa destacar, sobre todo, es la carga de humor corrosivo, de crítica y trasgresión que supone Mantis . Si me interesan los géneros es para romper sus convencionalismos y darle una nueva acepción a su significado. Mi principal intención, y creo que también la de Teresa, es contar y criticar pero sin perder la perspectiva que nos da el humor y que hace que todo, los dramas, el amor, hasta las situaciones de más tensión, cobren un nuevo significado en la novela. Lo demás, la ambigüedad, la mezcla de fantasía y realidad, no son más que componentes del artificio literario, del misterio final en torno al cual gira la trama y la intriga de la novela, poblada adrede de dobles sentidos y, espero, dobles lecturas.
-”Teresa Sinde no soporta la fama ni el éxito. ¿Mercedes Castro es tan crítica con los ambientes culturales, tan cáustica como su última protagonista?
-”Quizá más, porque si echo cuentas creo que llevo más tiempo en ellos que la propia Teresa. Pero me interesa destacar dos cosas: el creador, a solas con su obra, con su libro o su canción o su acuarela, siempre será necesario por mucho que el sistema crea que puede soslayarlo y, por otra parte, el público no es en absoluto estúpido y sabe distinguir perfectamente la verdad de la mentira, lo auténtico de lo falso, lo que ha surgido como fruto de una mera oportunidad comercial o como consecuencia de un interés real por contar una historia y compartirla fuera de modas y mercados.
-”¿Cómo sabemos que usted no acepta el reduccionismo cultural que etiqueta determinada literatura de «género femenino»? ¿Qué opinión le merece?
-”Cuando se publicó Y punto. respondí a muchas preguntas similares y a todas venía a decir más o menos lo mismo: me atraen muchísimo los géneros literarios, desde la novela de aventuras a la novela de amor, la de terror, la gótica o la negra, porque me abren la posibilidad de reinterpretarlos. Sin embargo, en el debate relativo a los géneros de los autores, no creo que importe la distinción entre hembra o varón y sí la definitiva entre buen y mal escritor.
-”Háblenos de sus referentes literarios, especialmente de los que han podido servirle de inspiración para escribir esta novela.
-”Ya he citado algunos, novelas como Drácula , Frankenstein o la casi totalidad de las obras de Daphne du Maurier; los personajes de dudosa moralidad de Thomas Harris o Bret Easton Ellis; la tensión sentimental de Jane Austen; la inmoralidad de Amélie Nothomb o Chuck
Palahniuk y, por supuesto, canciones y poemas y muchas, muchas series televisivas y películas, como Dexter , Los Soprano , A dos metros bajo tierra , La canción del verdugo , Psicosis o Alicia en el país de las maravillas .
1397058884 Mantis es, sobre todo, la confesión irreverente del lado oscuro de la protagonista. ¿Cree que en el fondo todos llevamos dentro un Mister Hyde?
-”Sí, pero creo también que la inmensa mayoría de los monstruos clásicos que nos siguen atemorizando a través de las numerosas versiones y reinterpretaciones más o menos descafeinadas, desde los vampiros a los androides, los licántropos, los zombies o los hombres del saco en forma de psicópatas son en buena medida fruto de las perversiones y miedos de su tiempo. La represiva época victoriana modeló la obra de Stoker, Shelley, Stevenson y Poe; el feroz materialismo-capitalismo de los ochenta hizo nacer a un «american psycho» y, hoy día en nuestro mundo, la violencia empresarial, la feroz competitividad, hacer nacer a muchas Ofelias y alguna que otra Teresa, una mujer fatal que no es más que una hija de su era.
-”La crítica destaca que su literatura es fresca y directa sin desdeñar la indudable ambición literaria. ¿Es una buena definición?
-”Yo sólo deseo escribir lo mejor posible, no por las críticas o reseñas sino por el tiempo que me regala el lector de a pie, que mucho más allá de gastarse un dinero en comprar mis novelas emplea valiosas horas de su vida en leerme. Todo lo demás está en venta: las opiniones de los medios, las presiones del marketing y el mercado, el respeto de los colegas o de quien establezca que algo es «cool»-¦ Si pensara en todos ellos y en lo variable de su aceptación, me volvería loca, escribiría una segunda parte de Y punto. , ya que ésta tanto gustó y, desde luego, no estaría sufriendo ahora como una condenada por cómo se apreciará este cambio de registro que supone Mantis . Me puede el afán de contar historias sin pensar en si serán más o menos comerciales.