novela
Contra la sinrazón de Irak

Powers, poeta que debuta como novelista, aprovecha su experiencia como soldado en Irak, en 2004 y 2005, para firmar un alegato contra la guerra en el que la amistad que forjan los dos soldados protagonistas es lo único positivo entre tanto horror e inútil e indiscrimado derramamiento de sangre. El joven novelista y excombatiente admite que no albergaba la intención de escribir ningún libro en particular. Su único propósito era contar su amarga experiencia en la contienda, relatar lo que él vivió en primera persona. Pero precisa que una vez que se metió en harina solo pudo escribir un «alegato antibelicista».