Sara R. Gallardo

Ayer
el relente caía despacio.
Parecían gotas de vidrio
polvo de estrellas
sobre los capós
y las terrazas
de los bares cerrados.
Hoy
en el suelo
sólo había sal.

Ayer
el relente caía despacio.
Parecían gotas de vidrio
polvo de estrellas
sobre los capós
y las terrazas
de los bares cerrados.
Hoy
en el suelo
sólo había sal.