Una amplia mirada a lo leonés
león: entre la leonesidad y la política Isidoro Álvarez Sacristán Ed. Gomyflex, Bilbao, 2013. 290 páginas

Escritor prolífico, al margen de sus publicaciones de carácter profesional —ejerció como Magistrado del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco—, Isidoro Álvarez Sacristán es un fiel cultivador de determinados géneros literarios, la poesía especialmente, con varios títulos publicados, y del artículo periodístico, como es el caso del presente libro. León: entre la leonesidad y la política es una recopilación de los publicados con estos temas en la prensa leonesa, preferentemente en Diario de León —algunos en La Hora Leonesa —, entre los años 1981 y 2012.
Digamos, de entrada, que, se esté o no de acuerdo, que esa es otra historia, los textos, breves, están muy bien cimentados y son claro fruto de la reflexión, el análisis y el conocimiento, con referencias claras y explícitas. Y que la exposición se apoya en una prosa rica y directa. Dos hechos, en fin, que provocan, facilitan y acercan la posibilidad de una lectura no solo grata, también provechosa.
Aunque sea muy simplificador —el espacio no permite más alegrías—, el libro crea dos bloques para seguir un criterio que tenga sentido de unidad: lo leonés y lo político. En ambos casos la multiplicidad de ideas, dado el origen de la publicación, permiten una mirada de amplio recorrido. En el primer caso, concluye que «lo leonés se debe de desligar de cualquier ideología que lo desnaturalice; cuando se introduce en la lucha política deja de tener esencia».
«En la segunda parte [lo político] se recogen las impresiones escritas sobre los distintos avatares de la política —escribe el autor en la Presentación —. Y ya después de agosto de 1988, criticábamos el acceso a la vida política de los que llamaba «aprendices de políticos», de los que decíamos que «son aprendices de políticos y tal como se les ve no creemos que lleguen nunca a ser oficiales y menos, por supuesto, ingresar en la digna corte de los maestros (…) y que no pasarán de ser un mal peón». Este aserto se puede proclamar hoy sin reparos». Y muchas más cosas, claro. Les resultarán interesantes los puntos de vista.