Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Empresas de Alemania Occidental y también extranjeras, como la sueca Ikea, sacaron partido del trabajo forzado de presos políticos y comunes de la extinta República Democrática Alemana (RDA), según el libro presentado esta semana por el politólogo alemán Christian Sachse. El trabajo forzado de los presos estuvo al servicio del entramado económico germano-oriental y fue un «arma de represión política» para la RDA, del que también se benefició sin reparos la industria occidental, afirmó Sachse, ante un público formado parcialmente por exrepresaliados del régimen germanooriental. «El trabajo forzado no estaba ni está prohibido, ni en la Alemania de entonces ni a escala internacional, pero sí el uso de los presos como trabajadores por el mero provecho económico o como castigo», indicó el investigador.

tracking