Cómic
Hay un policía en la luna
El historietista escocés Tom Gauld, autor de tiras en The Guardian o The New York Times , reconstruye una colonia lunar en su último cómic Un policía en la luna , un lugar que le sirve para mostrar esa «idea optimista» de los años 60 sobre que la tecnología «nos haría mejores».
Un policía solitario y una colonia lunar en plena decadencia que ve cómo sus habitantes regresan a la tierra para retomar su vida sin escafandra. Bajo este aparentemente sencillo argumento, Gauld mete de lleno al lector en una reflexión poliédrica sobre el hombre, su relación con las máquinas y ese «futuro olvidado», una temática envuelta en ciencia ficción que llegó a él a través de un juguete. «Tardé en encontrar el título y la historia, de alguna manera el origen está en unos juguetes de hojalata de los años 60 que encontré navegando por Internet y concretamente en un cochecito que es el que aparece en el libro, con la burbuja de plástico, y un astronauta que lo iba dirigiendo», recuerda el autor (Aberdeenshire, Escocia, 1976). Un pequeño objeto que le hizo «rememorar» la época en la que la gente «era más optimista respeto al futuro y la vida en la luna», por lo que dedujo que en esa sociedad lunar tan compleja haría falta un policía, aunque en este caso añore regresar a la tierra después de que su trabajo se reduzca a buscar perros perdidos o devolver robots perdidos a sus dueños.
Y todo eso mientras circula con su nave por un escenario dominado por máquinas torpes o mal construidas que dirigen cafeterías, gasolineras o estaciones.