El pulso de una gran novela
el informe casabona Sergio Vila-Sanjuán Destino, Barcelona, 2017. 284 páginas.

E l financiero, político y mecenas barcelonés Alejandro Casabona muere en extrañas circunstancias en una recepción en el Palacio Real de Madrid. Deja en el testamento un sustancioso legado al Instituto de Estudios Éticos para que lo dediquen a estudios y actividades. Antes de aceptarlo, y con el fin de conocer el comportamiento durante su vida y trayectoria, la directora del Instituto, Luisa Francàs, encarga un informe sobre el personaje al periodista Víctor Balmoral. La información se basa en entrevistas, reportajes, testimonios de la guerra civil… Aunque el libro transcurre en la actualidad, la investigación periodística se adentra en la historia de una familia, que se complementa con un amplio mosaico de personajes, situaciones y perspectivas, proyectando así un generoso panorama, poderoso y atractivo. Siempre con la tensión que provoca el interés activo, hay una progresión temática muy sutil que aclara y enriquece el informe. Y con él, en una complejidad muy bien estructurada, la serie de nuevos descubrimientos y sorpresas aguza el aliento del suspense, con el dibujo de Barcelona como espacio literario y el de una España en un período especialmente dramático de su historia.
Una trama, en definitiva, absorbente, muy elaborada y perfecta y originalmente estructurada en su desarrollo, con distintas voces pero muy bien sincronizadas. Estos son, a mi juicio, cimientos fundamentales para que la lectura no solamente sea amena, sino que nos obliga a la intensidad, por su propia polifonía, por la fascinación del (los) personaje (s) y por lo sugestivo que resulta, como consecuencia, el conjunto.
Nunca me canso de repetir que una buena novela ha de tener el don de la naturalidad a la hora de contar. Ahí radica la fuerza de la prosa que, bajo las apariencias –y el resultado- de la sencillez, es producto, sin duda, de un proceso de elaboración muy trabajado.