Libros con matrícula leonesa en Madrid
l Editores y escritores locales acuden a la feria de la capital en solitario o bajo el amparo de la comunidad.

Casetas con libros leoneses y José Luis Puerto, debajo, en una conferencia
S i todo está en los libros, todos los libros están en El Retiro, en la segunda semana de la ya calificada como exitosa Feria del Libro de Madrid de este 2017 en su edición número 76. Y la matrícula leonesa se detecta en el stand conjunto de Editores de Castilla y León. En materia leonesa, Eolas sería el nombre franquicia de lo nuevo y la editorial Lancia la referencia de la historia que llaman patrimonio o arquitectura representativa. Luego hay francotiradores que optan más por el viaje individual, pero que también están, como es el caso de Víctor M. Díez o Felipe Zapico. Y, por supuesto, los galácticos de la literatura leonesa, tan admirados dentro y fuera de estas tierras, y con un poder de convocatoria que los convierten en patrimonio humano de la cita en la capital. Los Llamazares, Mateo...
Pero Madrid tiene en El Retiro el paseo por los libros que no hay en ningún lugar y en donde es difícil apelar a lo localista. Portugal es el país invitado, y las referencias a sus autores, su tradición escritora, Oporto, Lisboa... provocan esa mirada sin fronteras que es la lectura. Fascina el país vecino.
Como otras muchas, la Feria del Libro de León busca también una prolongación que le coincide hasta cronológicamente con la cita en la capital.
Como la feria de Madrid huye de esos localismos como de la estupidez, Eolas, la escudería literaria leonesa que dirige Héctor Escobar, se suma a esta actitud y no se limita a lo más propio, salvo con excepciones como Óscar M. Prieto y sus 40. Ofrece autores que desde León pueden llegar al último rincón. Pero que no hace falta que sean de aquí. Con ser diamantes, más o menos en bruto, sirve. Tal es el caso de Alberto Masa y Alberto Ávila.
Óscar M. Díez, poeta que, como debe ser, dispara a dar con su mirada cultural poliédrica, es capaz de saltarse convenciones en Todo lo zurdo, libro cabecera de su firma este sábado a las 20 horas en la caseta 38 de Liberantes. Y que le sirve para demostrar con este título, editado por Varasek, que, si es que no se es, siempre es recomendable de vez en cuando practicar el zurdismo.
Felipe Zapico, en la caseta 17, cómo no en la Fundación de Estudios Libertarios, este sábado de 12 a 14, proseguirá con la presentación de su último artefacto músico literario Amoribundia.
Y podría decirse que la Feria del Libro camina tanto en prosa como a través del discreto encanto de la poesía. Nunca Madrid brilla tanto. Y que resulta tan saludable para todas las edades que se antoja que no sea un maldito baile obligatorio, que eso sería un libro también de Díez, mientras ahí están todos los autores esperando el cortejo de las firmas cuando a sus lectores les ponen cara y un autógrafo.